El PMI manufacturero de la zona euro marca máximos de dos meses en enero
El índice HCOB PMI del sector manufacturero de la zona euro, que recopila la firma S&P Global, ha marcado en enero máximos de dos meses. En concreto, se ha situado en 49,5, frente al 48,8 registrado en diciembre, lo que significa que sigue en territorio de contracción. Aunque la mejora respecto a la mínima de nueve meses registrada en el mes anterior "indica un deterioro que, en general, fue solo marginal".

La producción manufacturera de la zona euro aumentó en enero por décima vez en los últimos once meses, pero "el crecimiento de la producción perdió impulso debido a la caída de los nuevos pedidos de fábrica frente al mes anterior", señala HCOB en una nota.
Por otra parte, destaca que "la destrucción de empleo se extendió y las empresas redujeron sus volúmenes de compra, aunque la disminución de los volúmenes de compra fue solo marginal". No obstante, la confianza empresarial "alcanzó su nivel más alto desde febrero de 2022", explica. Y además, se ha observado en enero "una limitación en el poder de fijación de precios de los fabricantes de la zona euro, ya que los precios cobrados se mantuvieron prácticamente sin cambios, a pesar de que la inflación de los costes de los insumos se aceleró hasta alcanzar su máxima en tres años".
Los datos revelan que las condiciones del sector manufacturero mejoraron en algunas partes de la zona euro. En enero se registraron expansiones en Grecia, Francia y los Países Bajos, con un "notable aumento" del índice PMI francés hasta alcanzar su máxima en cuarenta y tres meses. No obstante, los repuntes en estos tres países se vieron más que contrarrestados por los declives registrados en Alemania, Italia, España y Austria.
En la nota HCOB explica que el ritmo de crecimiento del sector manufacturero "se vio limitado debido a una nueva disminución en la entrada de nuevos pedidos". El volumen de nuevos pedidos recibidos por los productores de la zona euro cayó por tercer mes consecutivo en enero, aunque "la contracción se ralentizó y fue solo marginal". Además, los nuevos pedidos de exportación también disminuyeron, en línea con la tendencia observada desde julio de 2025.
Y cabe apuntar que los recortes continuaron al inicio de 2026, ya que "el empleo, la actividad de compra y los inventarios se redujeron en enero". La dotación de personal en el sector manufacturero se redujo por trigésimo segundo mes consecutivo, aunque la última caída fue la más leve desde septiembre de 2025. Asimismo, "el declive del volumen de compra también se ralentizó y, en general, fue leve".
En cuanto a las existencias, tanto los stocks de materias primas como los de productos semielaborados disminuyeron en enero, y en ambos casos el ritmo de reducción se aceleró.
Por otra parte, las fábricas de la zona euro se enfrentaron a "presiones de costes más intensas" en enero, y es que la tasa de inflación de los precios de los insumos se aceleró hasta alcanzar su máxima en tres años. Sin embargo, los precios cobrados se mantuvieron prácticamente sin cambios desde diciembre de 2025, "lo que indica una limitación en el poder de fijación de precios".
De cara al futuro, los fabricantes de la zona euro se muestran más optimistas de cara a los próximos doce meses. De hecho, las expectativas empresariales han alcanzado su nivel más alto desde febrero de 2022.
PROGRESOS A PASO DE TORTUGA
Cyrus de la Rubia, economista jefe de Hamburg Commercial Bank, ha dicho que en el sector manufacturero de la zona euro "se observan algunos progresos, pero avanzan a paso de tortuga". Como dice, tras la caída registrada en diciembre, la producción repuntó ligeramente al comienzo del año, "continuando prácticamente la senda de crecimiento que observamos entre la primavera y el otoño de 2025".
No obstante, "la entrada de nuevos pedidos no ha sido de mucha ayuda". "Aunque el volumen de nuevos pedidos volvió a caer, no lo hizo tan bruscamente como en diciembre", destaca el experto, que cree que "en este momento es difícil decir qué podría poner fin a la continua reducción de inventarios, lo que hace improbable un fuerte repunte a corto plazo".
"Hay algunas señales alentadoras provenientes de Grecia, Francia y Alemania. En Grecia, el crecimiento económico del sector manufacturero ha repuntado notablemente. En Francia, la expansión también ha cobrado impulso, y en Alemania, la fuerte caída de diciembre ha dado paso a solo un leve descenso", afirma.
Por el contrario, "Italia presenta un panorama menos optimista, ya que la industria sigue estancada en territorio de contracción", en Austria "la situación ha empeorado significativamente en comparación con el mes anterior" y "España, que se había situado a la cabeza de las cuatro principales economías de la zona euro durante la mayor parte de los últimos dos años, ha visto su industria manufacturera decaer durante dos meses consecutivos".
"En resumen, este panorama tan desigual en la zona euro no sienta precisamente las bases para una recuperación sostenida", concluye De la Rubia.



