Julius Baer opta por el optimismo: cree que el repunte de las rentabilidades de los bonos podría revertirse
Julius Baer considera que el fuerte repunte de las rentabilidades de los bonos, que tanto preocupa actualmente a los inversores, podría revertirse desde los actuales niveles elevados. Estas subidas se están produciendo en un contexto marcado por el alza del petróleo y el temor a una inflación energética más persistente.

"Los mercados de bonos vivieron otra semana complicada, con una fuerte venta el viernes", señala Dario Messi, responsable de análisis de renta fija de la entidad suiza, quien explica que el comportamiento del mercado sigue estando "explicado en gran medida por los precios del petróleo".
El experto destaca que no solo están subiendo los precios actuales del crudo, sino también los futuros a más largo plazo, lo que está aumentando la preocupación sobre unas presiones inflacionistas energéticas más persistentes. A ello se sumaron los datos de inflación en Estados Unidos publicados la semana pasada, que fueron algo más elevados de lo esperado y añadieron presión sobre la deuda soberana.
Como consecuencia, la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años volvió a superar el 4,5%, aunque Julius Baer considera que estos niveles empiezan a resultar atractivos para aumentar gradualmente la duración en las carteras de renta fija.
"Nuestro escenario base sigue siendo que los precios del petróleo deberían moderarse nuevamente", afirma Messi. En este sentido, el analista considera que, si el petróleo se mantiene elevado durante demasiado tiempo, terminarán apareciendo preocupaciones sobre el crecimiento económico que acabarán limitando la necesidad de nuevos endurecimientos monetarios por parte de los bancos centrales.
"En ese entorno no creemos que los bancos centrales tengan que ejecutar el endurecimiento monetario que actualmente descuenta el mercado", señala.
Según Julius Baer, el mercado está revisando la trayectoria de tipos más allá de 2026 hacia un escenario "muy agresivo", especialmente de cara a 2027, algo que la firma considera excesivo. Por ello, cree que desde los actuales niveles existe margen para una "reversión significativa" de las rentabilidades si los riesgos inflacionistas se moderan o si el crecimiento económico vuelve a debilitarse.




