Los expertos insisten en la "señal de alerta" que están lanzando los mercados de bonos
Los mercados globales de deuda están intensificando la presión sobre los inversores en un contexto marcado por el repunte del petróleo, el miedo a una inflación más persistente y la creciente percepción de que los bancos centrales podrían verse obligados a mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo o incluso volver a subirlos.

La rentabilidad del bono estadounidense a 30 años se sitúa en máximos de casi tres años, mientras Japón está sufriendo una fuerte sacudida en su mercado de deuda soberana. El rendimiento del bono japonés a 30 años se disparó 20 puntos básicos, hasta máximos desde el lanzamiento de esta referencia en 1999, mientras que las rentabilidades de la deuda a 10 y 20 años avanzaron alrededor de 10 puntos básicos, hasta niveles no vistos desde 1996.
La presión también se está extendiendo a Australia y Nueva Zelanda, en un movimiento global que refleja cómo los inversores están revisando al alza los riesgos inflacionistas y las perspectivas de tipos.
"Los mercados de bonos se están convirtiendo en la principal señal de alerta del mercado", asegura Lale Akoner, estratega de mercados globales de eToro.
Según Akoner, el aumento de los rendimientos refleja que los inversores están asumiendo un escenario de tipos elevados durante un periodo prolongado y advierte de que este movimiento puede terminar afectando de forma importante a la renta variable.
"La preocupación para los inversores es que los mayores rendimientos no se limiten a los mercados de bonos. Pueden afectar negativamente a las valoraciones de las acciones, especialmente en los sectores de crecimiento y tecnología", explica.
El repunte del crudo está siendo uno de los principales detonantes de esta tensión. El Brent supera los 111 dólares por barril tras las nuevas amenazas de Donald Trump a Irán y el temor a nuevas perturbaciones en el estrecho de Ormuz, un escenario que está reavivando los miedos inflacionistas.
Patrick Munnelly, socio de Estrategia de Mercados de Tickmill Group, considera que el mercado está entrando en una nueva fase de preocupación macroeconómica. "La cuestión ya no es solo si la inteligencia artificial puede mantener elevadas las bolsas, sino si los mercados globales de bonos pueden absorber un shock petrolero, las respuestas fiscales y unos bancos centrales que podrían verse obligados a seguir siendo restrictivos durante más tiempo", afirma.
Munnelly destaca además que Japón se está convirtiendo en uno de los principales focos de tensión para los mercados globales de deuda por la combinación de inflación energética y posibles medidas de apoyo fiscal para amortiguar el impacto del petróleo.
Desde Link Gestión, Juan José Fernández-Figares advierte también de que el fuerte repunte de las rentabilidades puede convertirse en un problema serio para la renta variable. "El fuerte repunte de los rendimientos de los bonos, debido a que los inversores comienzan a descartar cualquier potencial recorte de los tipos de interés oficiales por parte de los bancos centrales, puede terminar convirtiéndose en un pesado lastre para el comportamiento de la renta variable", señala.
Fernández-Figares cree que los valores de crecimiento, especialmente los tecnológicos, son los más vulnerables en este entorno, precisamente después de haber sido el principal soporte de los índices bursátiles en los últimos meses.
Las dudas están creciendo especialmente en Wall Street, donde gran parte de las subidas recientes han estado concentradas en un pequeño grupo de compañías vinculadas a la inteligencia artificial. Con las valoraciones en niveles elevados y las rentabilidades de los bonos disparándose, algunos analistas empiezan a cuestionar la sostenibilidad del rally.
Además, el mercado teme que el encarecimiento de la energía complique el proceso de moderación de la inflación justo cuando muchos bancos centrales esperaban comenzar a relajarse monetariamente. "Los mercados de bonos parecen indicar que los inversores deben prepararse para un entorno más volátil, donde el aumento de los costes de endeudamiento seguirá siendo un tema clave durante la segunda mitad del año", resume Akoner.
REINO UNIDO, OTRO FOCO DE TENSIÓN
Reino Unido también se mantiene como uno de los focos de atención en los mercados de deuda. Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB, recuerda que la rentabilidad del bono británico a 10 años repuntó 14 puntos básicos el viernes, hasta su nivel más alto desde 2008, mientras que la libra cayó a mínimos de cinco semanas.
Brooks señala que el mercado británico podría estabilizarse después de que Andy Burnham, alcalde de Manchester y posible aspirante a liderar el Partido Laborista, se comprometiera a respetar las reglas fiscales de Rachel Reeves. A su juicio, este mensaje muestra hasta qué punto el mercado de bonos condiciona ya la política económica británica.
No obstante, la experta advierte de que la recuperación de los gilts podría ser limitada si la batalla por el liderazgo laborista incrementa las promesas de gasto público y vuelve a alimentar las dudas sobre las finanzas del país.




