Bank of America ve el próximo gran rally en los sectores olvidados de Wall Street
Mientras medio mercado sigue hipnotizado por Nvidia y la inteligencia artificial, en Bank of America empiezan a mirar hacia otro lugar. Y no precisamente hacia Silicon Valley. El banco estadounidense cree que el próximo gran movimiento bursátil podría producirse en algunos de los sectores más ignorados de Wall Street.

La idea resulta llamativa porque llega en pleno furor tecnológico. El S&P 500 continúa marcando máximos impulsado por las grandes tecnológicas y el gasto masivo en inteligencia artificial, pero el equipo liderado por Michael Hartnett, estratega jefe de inversión de Bank of America, cree que algo empieza a cambiar bajo la superficie del mercado.
UN RALLY MUY EXTRAÑO EN WALL STREET
El informe parte de una anomalía histórica que no suele producirse con frecuencia: las bolsas estadounidenses y el oro están subiendo con fuerza al mismo tiempo. Según Bank of America, tanto el S&P 500 como el metal precioso podrían encadenar su cuarto año consecutivo de ganancias de doble dígito.
La entidad prevé un avance anualizado del 20% para el índice estadounidense y una subida cercana al 30% para el oro. Una combinación poco habitual que, según Hartnett, recuerda a algunos de los periodos más singulares del último siglo.
“La correlación entre el oro y las acciones se parece más al entorno de estanflación de los años 70”, explican los estrategas. Al mismo tiempo, recuerdan que un rally tan prolongado en Wall Street solo se vio en etapas muy concretas, como la posguerra mundial o la burbuja tecnológica de finales de los noventa.
LA IA YA NO ES SOLO UNA HISTORIA DE CHIPS
Hasta ahora, el mercado estadounidense ha girado casi exclusivamente alrededor de las grandes tecnológicas. Nvidia, Microsoft y el resto de gigantes vinculados a la inteligencia artificial han concentrado gran parte del dinero de los inversores.
Sin embargo, Bank of America considera que ese fenómeno podría empezar a extenderse hacia otras áreas mucho más cíclicas y olvidadas. “Las small caps, los mercados emergentes y las materias primas están en un punto de giro alcista de largo plazo”, señala el informe.
Detrás de esa tesis aparece una idea clave: la inteligencia artificial necesita mucho más que software. Necesita infraestructuras, redes eléctricas, centros de datos, cobre, acero y enormes cantidades de inversión física.
Y ahí es donde empiezan a entrar en escena sectores que llevaban años prácticamente desaparecidos del radar de Wall Street.
EL REGRESO DE LAS MATERIAS PRIMAS
Uno de los mensajes más interesantes del informe apunta directamente al sector de materiales, que actualmente representa apenas el 2% del S&P 500 y se encuentra cerca de su menor peso relativo en tres décadas.
Para Hartnett, esa situación podría cambiar radicalmente en los próximos años por la combinación de varios factores: la competencia geopolítica por los recursos, el aumento del gasto militar, el boom inversor asociado a la IA y los problemas estructurales de vivienda e infraestructuras.
“Podría surgir un nuevo mercado alcista dentro del propio mercado alcista”, destacan los estrategas.
La lectura es importante porque implica una posible gran rotación bursátil. Después de años en los que prácticamente todo el protagonismo se lo llevaron las grandes tecnológicas, el dinero podría empezar a desplazarse hacia compañías industriales, materias primas y segmentos más rezagados del mercado.
EL FACTOR QUE SOSTIENE TODO EL ESCENARIO
El optimismo de Bank of America se apoya también en la fortaleza de la economía estadounidense. El consenso de mercado prevé que el crecimiento nominal del PIB de EEUU alcance el 5,5% este año, mientras que los beneficios empresariales podrían crecer un 20%.
Ese contexto explica por qué el mercado sigue tolerando valoraciones tan exigentes en plena incertidumbre geopolítica y con el oro disparado.
Pero el informe deja entrever otra lectura menos cómoda: cuando las bolsas, el oro y las materias primas suben al mismo tiempo, el mercado suele estar anticipando un entorno económico mucho más complejo de lo habitual.
UN MERCADO QUE EMPIEZA A MIRAR MÁS ALLÁ DE NVIDIA
Durante los últimos dos años, la inteligencia artificial ha convertido a un pequeño grupo de gigantes tecnológicos en el verdadero motor de Wall Street. Ahora, Bank of America empieza a lanzar otro mensaje: la próxima oportunidad podría no estar en las compañías que ya dominan el mercado, sino en aquellas que llevan años olvidadas.
Porque detrás de cada revolución tecnológica siempre acaba apareciendo la misma pregunta: quién fabrica realmente los cimientos del nuevo ciclo económico.




