Trump invita a Xi a la Casa Blanca en septiembre y asegura que China comprará petróleo de EEUU
Las conversaciones entre Estados Unidos y China continuarán más allá de la cumbre celebrada esta semana en Pekín. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha invitado a su homólogo chino, Xi Jinping, a visitar la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre, según ha anunciado durante una cena de Estado al cierre de los dos días de reuniones mantenidas en la capital china.

Además, Trump ha asegurado en una entrevista concedida a Fox News que China ha acordado comprar petróleo estadounidense. "Han acordado que quieren comprar petróleo de Estados Unidos. Vamos a empezar a enviar barcos chinos a Texas, Luisiana y Alaska", afirmó el mandatario tras reunirse con Xi en Pekín.
El presidente estadounidense también señaló que China colaborará en las negociaciones con Irán y que no suministrará equipamiento militar a Teherán. Asimismo, indicó que Xi quiere mantener abierto y libre de peajes el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de crudo.
Tras la reunión, Xi aseguró que ambos países han acordado un marco de "estabilidad estratégica" para los próximos tres años, según los medios estatales chinos. El Ministerio de Exteriores chino afirmó este viernes que ambas partes alcanzaron "una serie de nuevos consensos" para construir una relación bilateral "constructiva" y estable a largo plazo.
No obstante, Pekín evitó confirmar oficialmente la compra de energía estadounidense. Actualmente, China es el principal comprador de petróleo iraní y adquiere alrededor del 90% de las exportaciones de crudo de Irán. Mientras tanto, las exportaciones energéticas de EEUU a China se han desplomado en los últimos años. En concreto, las exportaciones de petróleo crudo estadounidense al gigante asiático cayeron un 95% desde 2023, hasta unos 8,4 millones de barriles en 2025.
Los analistas consideran que, aunque el tono de la cumbre ha sido positivo, todavía faltan acuerdos concretos. Además, los expertos creen que la rivalidad estratégica entre ambas potencias seguirá limitando el alcance de la cooperación, especialmente en áreas sensibles como tecnología avanzada, tierras raras o Taiwán.
De hecho, Xi advirtió durante el encuentro de que una mala gestión de la cuestión taiwanesa podría provocar "choques e incluso conflictos" entre ambos países. Pese a ello, tanto Washington como Pekín parecen interesados en mantener cierta estabilidad mientras avanzan en mecanismos de supervisión económica y tecnológica conjuntos.
Por el momento, China no ha confirmado si Xi aceptará la invitación a Washington. Ambos líderes podrían volver a coincidir en la Asamblea General de la ONU en septiembre, en la cumbre de APEC en Shenzhen en noviembre o en el G20 de Florida en diciembre.




