La actividad de la eurozona acelera: "Punto de inflexión para el sector manufacturero"
La expansión de la actividad total de la eurozona se aceleró en febrero hasta máximos de los últimos tres meses, según muestra el índice PMI, cuya mejora fue más evidente en el sector manufacturero, con la producción aumentando al ritmo más rápido desde agosto de 2025.

"Quizás sea prematuro, pero este podría ser el punto de inflexión para el sector manufacturero, ya que su índice PMI aumentó hasta situarse en territorio de crecimiento. Desde junio de 2022, esto solo ocurrió una vez, en agosto de 2025. Esta vez, la coyuntura general para el aumento del crecimiento parece ser un poco mejor", destacan en Hamburg Commercial Bank.
Como añaden, "la mayoría de los subíndices del PMI se encuentran en un nivel superior al de agosto de 2025. Los nuevos pedidos están creciendo a un ritmo moderado después de tres meses de contracción. Su indicador respectivo debe mostrar mejores resultados en los meses siguientes para que nos sintamos más cómodos sobre las perspectivas para este sector en los próximos trimestres".
"En términos generales, parece que el sector manufacturero está situado sobre terreno más estable y podría contribuir al crecimiento en general este año, en lugar de ser un lastre para la economía", dicen.
Así, en febrero, el flash del índice PMI compuesto de la actividad total de la zona euro, ajustado estacionalmente, aumentó de 51,3 registrado en enero a 51,9, situándose por encima del nivel de ausencia de cambios de 50 por decimocuarto mes consecutivo y apuntando a un aumento mensual modesto de la actividad empresarial en el sector privado de la zona euro.
Se registraron aumentos más rápidos tanto de la producción manufacturera como de la actividad del sector servicios. La aceleración más notoria del crecimiento se produjo en el sector manufacturero. El aumento de la producción manufacturera fue el más marcado desde agosto de 2025 y superó la expansión de la actividad en el sector servicios por primera vez desde ese mes.
El índice PMI subrayó la mejora registrada en el sector manufacturero en febrero, al aumentar hasta su máxima de los últimos 44 meses (50,8) y situarse por encima del nivel de ausencia de cambios de 50 por primera vez en seis meses.
En general, el ritmo de crecimiento de los nuevos pedidos se mantuvo sin cambios frente a enero, por lo que se mantuvo moderado. Los nuevos pedidos recibidos en el sector manufacturero aumentaron por primera vez en seis meses y lo hicieron al ritmo más rápido en casi cuatro años, pero el crecimiento de los nuevos pedidos en el sector servicios se ralentizó. Los nuevos pedidos procedentes del extranjero (que incluyen el comercio dentro de la zona euro) volvieron a caer y el ritmo de reducción se mantuvo prácticamente igual al observado en enero.
Al panorama positivo para el sector manufacturero se suma el hecho de que las firmas aumentaron su actividad de compra por primera vez en más de tres años y medio. Sin embargo, la expansión fue solo marginal. A pesar del aumento de la compra de insumos, los stocks de compras siguieron cayendo, aunque el ritmo de reducción fue el más lento de la secuencia actual de declive de treinta y siete meses. Los stocks de productos terminados también se redujeron, pero igualmente en este caso, el ritmo de erosión se atenuó y fue el más débil en dos años y medio. Los plazos de entrega de los proveedores se alargaron por noveno mes consecutivo.
Desde Hamburg Commercial Bank señalan que "el crecimiento económico del sector servicios continúa a un ritmo moderado, sosteniendo el crecimiento en general de la zona euro. No obstante, en comparación con el cuarto trimestre, la dinámica de crecimiento en general ha perdido algo de impulso. De todos modos, la economía de la zona euro parece estar sobre una base estable, debido a que los nuevos pedidos recibidos tanto por las firmas de servicios como por las empresas manufactureras han aumentado, lo que podría generar un crecimiento continuado de la actividad total durante los próximos meses".
En cuanto al empleo, las empresas de la eurozona volvieron a mostrarse reacias a contratar personal adicional. El empleo se redujo ligeramente por segundo mes consecutivo. Los niveles de contratación en el sector manufacturero siguieron a la baja, mientras que las plantillas en el sector servicios se mantuvieron sin cambios, poniendo fin a una secuencia de cinco años de creación de empleo.
LA INFLACIÓN DE LOS SERVICIOS SE RELAJA UN POCO
Respecto a los precios, los costes de los insumos aumentaron con intensidad en febrero. El ritmo de inflación volvió a acelerarse hasta alcanzar el conjuntamente más rápido de los últimos 34 meses, igual al observado en febrero de 2025.
La aceleración del ritmo general de aumento fue impulsada por el sector manufacturero, donde los costes de los insumos subieron al ritmo más rápido desde diciembre de 2022. Por su parte, los precios de los insumos en el sector servicios aumentaron a un ritmo ligeramente más lento que el observado en enero.
Aunque la tasa de inflación de los costes de los insumos se aceleró, las firmas aumentaron sus precios de venta un poco más lentamente. No obstante, el último aumento de las tarifas cobradas fue sólido y el segundo más rápido de los últimos 12 meses. En consonancia, un aumento más rápido de los precios de venta en el sector manufacturero contrastó con un ritmo de inflación más lento en el sector servicios.
"La presión de los precios en el sector servicios, que el Banco Central Europeo (BCE) controla de cerca, se ha relajado un poco. Los costes siguen aumentando a un ritmo intenso, pero no tan rápido como el mes anterior, mientras que las empresas han aumentado los precios de venta a sus clientes a una tasa significativamente menor que antes. Dada la expansión estable de la actividad económica y la inflación aún elevada en el sector servicios, no parece que el BCE esté interesado en cambiar su postura de mantener su política respecto a sus tipos de interés", apuntan.
Sobre las perspectivas, la confianza empresarial se atenuó marginalmente frente a la observada en enero, pero, de todos modos, el nivel de optimismo fue el segundo más alto de los últimos 21 meses. Reflejando la mejora del rendimiento del sector a mediados del primer trimestre del año, el sentimiento manufacturero alcanzó su máxima de cuatro años. Las empresas de servicios fueron un poco menos optimistas que en enero, pero aún confían en que la actividad comercial aumentará durante los próximos 12 meses.
AUMENTO SÓLIDO EN ALEMANIA; FRANCIA SIN CAMBIOS
Por países, a nivel compuesto, Alemania señaló un aumento sólido de la actividad total, que fue el más rápido de los últimos cuatro meses, mientras que Francia prácticamente no registró cambio alguno en la actividad total en comparación con enero. En el resto de la eurozona, se continuó observando un aumento de la actividad total, aunque al ritmo más lento desde junio de 2025.
El empleo se mantuvo sin cambios en Francia y se redujo en Alemania, pero aumentó en el resto de la eurozona en su conjunto. Por su parte, los precios cobrados aumentaron con solidez en Alemania, pero las firmas francesas redujeron sus precios de venta por primera vez en tres meses. En el resto de la zona euro en su conjunto, se registró un aumento acelerado de los precios cobrados.
"IMPULSO DE CRECIMIENTO POSITIVO"
Para los analistas de ING, el PMI de febrero apunta a "un impulso de crecimiento positivo para la eurozona".
"A medida que la recuperación económica en la eurozona parece cobrar impulso, la inflación también está aumentando de nuevo. Tanto los costes de los insumos como los precios de venta aumentaron en febrero, con un aumento más rápido en los precios de venta del sector manufacturero que en el de los servicios", afirman.
En general, destacan que "al final de una semana marcada por las consecuencias de la cumbre informal europea de la semana pasada y los rumores de esta semana sobre una posible salida anticipada de Christine Lagarde del BCE, las lecturas del PMI devuelven cierta normalidad económica. Y es una grata realidad. Ya hemos hablado del efecto botella de kétchup alemán; ahora parece que finalmente se está produciendo. Impulsada por un repunte de la manufactura alemana, la economía de la eurozona está cobrando impulso, dejando atrás las tensiones geopolíticas del pasado, al menos por ahora".
En cuanto a los países más grandes de la eurozona, el repunte silencioso de la economía alemana, que se produce bajo la superficie, continúa: el PMI compuesto alcanza su máximo en cuatro meses y el PMI manufacturero supera el umbral mágico de 50 por primera vez en casi cuatro años. Dado que la confianza empresarial en Francia prácticamente se estancó, parece que las dos mayores economías de la eurozona podrían intercambiar sus roles en el crecimiento de la zona, con Alemania convirtiéndose en un motor de crecimiento y Francia, a su vez, convirtiéndose en un lastre para el crecimiento de la eurozona.




