La Fed se mantiene "firme" frente a Trump: "No se esperan recortes antes de junio"
La primera reunión de 2026 de la Reserva Federal (Fed) cumplió con el guion previsto al mantener los tipos de interés sin cambios, en la horquilla comprendida entre el 3,50%-3,75%. Y un cónclave más, esta decisión no fue unámine al contar con el voto en contra de Stephen Miran y Christopher Waller, a favor de un recorte de 25 puntos básicos. Pero el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) se mostró significativamente más optimista sobre las perspectivas de crecimiento, lo que lleva al banco central a no tener prisa por ejecutar nuevas bajadas de tasas.

Con todo, y aunque la Fed sigue considerando que la inflación es "algo elevada", para Dan Siluk, director de Global Short Duration & Liquidity y gestor de carteras de Janus Henderson, "el tono sugiere que no hay urgencia por volver a recortar los tipos a corto plazo. Los votos disidentes y moderados de los gobernadores Waller y Miran ponen de relieve la división interna existente, pero la mayoría está adoptando una postura más paciente y dependiente de los datos, respaldada por un crecimiento más sólido y una estabilidad provisional del mercado laboral".
"En medio de una serie de acontecimientos en materia de política interior y exterior que han sacudido los mercados —incluida la posibilidad de otro cierre del Gobierno estadounidense—, la Reserva Federal se mantuvo firme en su política monetaria", afirma Tiffany Wilding, economista de Pimco.
"A pesar de la congelación, el lenguaje de orientación futura en la declaración de política monetaria de la Fed sugiere que la mayoría de los responsables coinciden en que, aunque no hay sensación de urgencia, a la larga será conveniente una mayor flexibilización. Esperamos que la Fed mantenga los tipos sin cambios hasta finales de año, cuando es probable que se reanuden los recortes", añade este experto.
Una valoración en línea con la opinión de Jean Boivin, responsable del BlackRock Investment Istitute, para quien "la previsión de futuros recortes de tipos de la Fed no varió significativamente, ya que los mercados aún esperan dos recortes de tipos de un cuarto de punto porcentual a lo largo del año, pero el primero no se descontará completamente hasta julio".
De hecho, Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, considera que la Fed se encuentra "entre la espada y la pared", ya que si la inflación continúa enfriándose, "su trabajo será más fácil. Sin embargo, los precios de la energía están subiendo este enero, impulsados por el frío y las tensiones geopolíticas que involucran a los productores de petróleo".
"A corto plazo, esto justifica que la Fed se mantenga firme antes de implementar otro recorte de tasas, suponiendo que ya lo haya hecho en las tres reuniones previas a la decisión de esta semana. No se espera un próximo recorte de tipos antes de junio, y con una probabilidad de aproximadamente el 60%. La situación podría cambiar rápidamente, en cualquier dirección, por lo que los próximos datos serán importantes", remarca.
Por ahora, las apuestas siguen inclinándose hacia una Fed menos moderada. "Una caída significativa de la inflación sería un detonante claro para que la Fed reanude el ciclo de relajación al que la mayoría del FOMC sigue comprometida, pero por ahora la institución se encuentra en una posición favorable para observar la evolución de los datos", asegura Paolo Zanghieri, economista sénior en Generali AM, parte de Generali Investments.
"El tipo de referencia se sitúa dentro del rango de estimaciones de neutralidad (aunque cerca del límite superior), y Powell argumentó que, dada la fortaleza reciente de los datos de actividad, es difícil afirmar que la postura monetaria sea excesivamente restrictiva. Los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el empleo han disminuido desde la reunión de diciembre, por lo que la Fed está menos condicionada por la tensión entre ambos; además, los efectos retardados de los recortes anteriores deberían contribuir a estabilizar el mercado laboral", apostilla.
"En cuanto a nuestra perspectiva sobre la Fed, consideramos que la política monetaria sigue siendo ligeramente restrictiva. Powell sugirió que actualmente nos encontramos en el extremo superior del rango plausible de lo que podría describirse como neutral. Si bien el panorama de crecimiento es sólido, esperamos que la Fed pueda acercar su política a la mitad de un rango neutral dado el debilitamiento del mercado laboral", señalan en ING.
Por lo tanto, estos estrategas dicen que, "desde una perspectiva de gestión de riesgos, creemos que la Fed tiene margen para recortar los tipos dos veces más".
Desde TD Securities, por su parte, estiman que se ha "elevado el listón" para una mayor flexibilización. "Como ya habíamos advertido , los recortes más fáciles para la gestión de riesgos se acabaron con la última reducción de tipos en diciembre. El presidente Powell señaló en cinco ocasiones que la postura política monetaria está ahora bien posicionada para abordar los cambios en las perspectivas. Esto significa que la responsabilidad de realizar recortes adicionales de tipos recaerá en los datos, ya sea mediante un claro debilitamiento de las condiciones del mercado laboral o un avance visible en la inflación".
POWELL SE MANTIENE AL MARGEN
Más allá de la propia decisión de política monetaria, que ya estaba ampliamente descontada por el mercado, el gran punto de atención de este encuentro recaía sobre la conferencia de prensa posterior de Powell, en un momento de alta tensión con la Casa Blanca. Sin embargo, el presidente del banco central evitó entrar en polémicas.
"De la conferencia de Powell, lo más significativo fue la cantidad de preguntas que no contestó, ante su negativa a entrar en temas políticos (tras los nuevos intentos de Trump de sacarle de la Fed, el último vía acusación de injustificados gastos en la renovación del banco central), o en lo relativo a su futuro dentro de la Fed (no reveló si continuará como gobernador de la Fed hasta enero de 2028 una vez venza su mandato como presidente en mayo de 2026)", puntualizan en Renta 4 Banco.
"Como era de esperar, hubo muchas preguntas sobre la tensión con el Tesoro y el impacto del riesgo político en la economía, así como en el estatus de los bonos del Gobierno estadounidense y del dólar. Naturalmente, Powell evitó responder a la mayoría, pero surgieron algunos puntos importantes", indica Zanghieri.
"En primer lugar, asistió a la vista del Tribunal Supremo sobre el caso de la gobernadora Cook, señalando que se trata del caso legal más importante al que se ha enfrentado la Fed en su historia, y que no asistir habría sido problemático. En segundo lugar, indicó que hay pocas pruebas de que los inversores globales estén alejándose de Estados Unidos y sugirió que las expectativas de inflación son una mejor medida de la credibilidad de la política estadounidense que el precio del oro o la plata", concluye.




