Los precios de productos industriales de Alemania suben un 1,7% en abril, máximos de 2023
Los precios de productos industriales de Alemania fueron un 1,7% superiores en abril respecto al mismo mes del año pasado, por encima de lo esperado y frente a la bajada del 0,2% previo, según los datos de Destatis, la Oficina Federal de Estadística. El último incremento interanual mayor se registró en mayo de 2023.

Como explican, el aumento se debe principalmente al alza de los precios de los bienes intermedios, aunque los precios de la energía también subieron interanualmente. Además, los bienes de capital y los bienes de consumo duraderos también fueron más caros que el año anterior, mientras que los bienes de consumo no duraderos fueron más baratos que en abril de 2025.
Si se excluyen los precios de la energía, los precios al productor en abril aumentaron un 1,6% respecto al mismo mes del año anterior.
En concreto, la energía fue un 2% más cara que en el mismo mes del año anterior. Se registró un incremento particularmente fuerte en los precios del petróleo (35,5%) como consecuencia del conflicto en Irán y Oriente Medio. Por el contrario, se registraron descensos interanuales en los precios del gas natural y la electricidad, debido también a los precios persistentemente altos desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Entre los productos derivados del petróleo, el gasóleo para calefacción costó un 57,6% más y los precios de los combustibles para motores subieron un 34% respecto al año anterior. Por su parte, los precios de la electricidad bajaron un 4,7%.
El coste de los bienes de capital aumentó un 2% interanual. Por el contrario, los bienes de consumo no duraderos producidos y vendidos en Alemania fueron un 1% más baratos. Los precios de los alimentos bajaron un 2,5%.
En cuanto a los bienes intermedios, se encarecieron un 2,6% interanual debido, principalmente, al alza de los precios de los metales (9,1%).
LAS PRESIONES INFLACIONARIAS SE EXTIENDEN
"Todavía no se trata de un aumento extremo. Sin embargo, los precios al productor de abril sugieren que las presiones inflacionarias ya se están extendiendo, desde los precios más altos de la energía hasta los metales y los fertilizantes", destacan los analistas de ING, que creen que lo "más importante" es que "el aumento de los precios al productor se debió principalmente al alza de los precios de la energía, los metales y los fertilizantes".
Según señalan, "tradicionalmente, los precios al productor anticipan los precios al consumidor por unos meses. Sin embargo, en los últimos dos años, la inflación interna, principalmente la del sector servicios, se ha convertido en el principal motor de la inflación de los precios al consumidor. En la coyuntura actual, no obstante, la evolución de los precios al productor debería volver a ser un indicador adelantado de la inflación de los precios al consumidor. En este sentido, los datos actuales sobre los precios al productor sugieren claramente que, aunque el aumento aún no sea extremo, al menos a corto plazo, la inflación general solo puede subir".
Así, en su opinión, la inflación de los precios al productor de hoy "confirma que la primera ola inflacionaria está en pleno apogeo".
"Esta ola, que aún se limita principalmente a los precios de la energía, se está extendiendo gradualmente. Pronto, el aumento de los precios de la energía tendrá repercusiones en los costes del transporte y los alimentos. Huelga decir que, cuanto más se prolongue la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz, mayor será la probabilidad de que el impacto inicial en los precios de la energía no solo tenga efectos en cadena, sino que también pueda ir acompañado de fricciones adicionales en la cadena de suministro y, a su vez, de una espiral inflacionaria que se retroalimenta", dicen.
Sin embargo, siguen sin creer que se repita la inflación de dos dígitos de 2022: "La actual crisis de precios está afectando a la economía alemana en un estado más débil que en 2022 y la capacidad (y la voluntad) de los consumidores para pagar precios más altos es claramente limitada. En cambio, serán las empresas intermedias de la cadena de suministro las que podrían verse más perjudicadas; no podrán hacer frente al aumento de los precios mayoristas ni trasladar estos mayores costes a los clientes".




