¿Castigo excesivo a Amazon? El mercado duda, los grandes inversores no
La cifra cayó como un jarro de agua fría en Wall Street: 200.000 millones de dólares en capex previstos para 2026. Demasiado, dijeron algunos. Excesivo, sentenciaron otros. El mercado reaccionó rápido… y quizá demasiado. Porque mientras la cotización de Amazon corregía cerca de un 5% tras resultados, algunos de los inversores más respetados veían justo lo contrario: una oportunidad de compra.

La pregunta, por tanto, no es cuánto va a gastar Amazon, sino para qué. Y ahí es donde cambia la historia.
EL SUSTO DEL CAPEX Y LA REACCIÓN DEL MERCADO
El detonante fue la llamada de resultados del cuarto trimestre. El gigante estadounidense no solo reconoció un ligero fallo frente a las previsiones, sino que adelantó una inversión récord para los próximos ejercicios. En un mercado acostumbrado a premiar la eficiencia a corto plazo, el mensaje sonó a derroche. El castigo fue inmediato.
Sin embargo, para Daniel Sparks, uno de los analistas mejor valorados de TipRanks, la lectura dominante se queda en la superficie. “Creo que el mercado ha sobrerreaccionado a los resultados de Amazon, generando una oportunidad de compra para los ahorradores con visión de largo plazo”, explica el inversor, situado en el top 1% por rentabilidad histórica.
La clave está en entender la escala de Amazon. No es una empresa que gaste por gastar. Es una compañía que invierte para consolidar posiciones dominantes antes de que otros lleguen.
GASTAR PARA GANAR: LA FILOSOFÍA DE JASSY
El propio consejero delegado, Andy Jassy, dejó una frase que resume la estrategia: “Estamos monetizando la capacidad tan rápido como somos capaces de instalarla”. Dicho de otro modo: cada dólar invertido busca convertirse en ingresos futuros.
Sparks lo plantea de forma directa: “¿Es realmente una mala noticia este enorme plan de inversión? Jassy parece convencido de que puede transformar este gasto en beneficios adicionales a largo plazo”. Y los números, de momento, respaldan esa confianza.
Amazon cerró el trimestre con un crecimiento del 14% en ventas y elevó su resultado operativo desde 21.200 hasta 25.000 millones de dólares. No es el perfil de una empresa que esté perdiendo el control de su rentabilidad.
EL NEGOCIO QUE EL MERCADO ESTÁ PASANDO POR ALTO
Hay otro elemento que apenas ha pesado en la reacción bursátil: los chips. El negocio de semiconductores propios de Amazon ya genera unos 10.000 millones de dólares y crece a ritmo de triple dígito. Una cifra que, en cualquier otra compañía, sería protagonista absoluta.
“Los comentarios de Jassy sobre el capex y el rápido crecimiento del negocio de chips refuerzan la tesis alcista de Amazon”, subraya Sparks. En un mundo donde la inteligencia artificial y la capacidad de procesamiento marcan la diferencia, controlar el hardware es una ventaja estratégica, no un capricho.
VALORACIÓN, RECOMENDACIONES Y POTENCIAL
A pesar de la inversión masiva, Amazon mantiene una guía de crecimiento de ingresos del 11% al 15% para el primer trimestre de 2026. Y cotiza en torno a 29 veces beneficios. “Incluso a estos múltiplos, la acción sigue siendo razonablemente atractiva”, apunta el analista.
Wall Street parece compartir el diagnóstico. El consenso es claro: 39 recomendaciones de compra y solo 5 de mantener. El precio objetivo medio a doce meses se sitúa en 281,68 dólares, lo que implica un potencial alcista cercano al 34%.
CUANDO EL RUIDO OCULTA LA SEÑAL
Amazon vuelve a enfrentarse a un clásico de mercado: el choque entre el corto y el largo plazo. El ruido del capex ha tapado, de momento, la señal de fondo: crecimiento, diversificación y ventajas competitivas difíciles de replicar.
La conclusión es incómoda para los inversores impacientes, pero clara para quienes saben esperar. A veces, cuando el mercado ve gasto, los grandes inversores ven visión. Y en Amazon, la historia sugiere que invertir antes que nadie suele acabar siendo una ventaja, no un error.




