¿Por qué ha revisado Deutsche Bank a la baja el precio objetivo de Telefónica?
Deutsche Bank ha recortado ligeramente este martes su precio objetivo para Telefónica hasta 3,20 euros por acción, desde los 3,30 euros anteriores, al tiempo que mantiene su recomendación de vender sobre la operadora. La revisión llega pese a que, según el banco alemán, los riesgos sobre las previsiones del consenso se han reducido en los últimos meses.

Las acciones de Telefónica han mostrado además un comportamiento claramente peor que el del sector en el último semestre. Según el análisis firmado por Keval Khiroya, analista de Deutsche Bank, la compañía ha caído alrededor de un 40% más que el sector en los últimos seis meses. Aun así, el banco considera que la valoración actual sigue siendo exigente frente al resto de operadores europeos.
Uno de los principales argumentos de Deutsche Bank es que Telefónica continúa cotizando con una prima respecto al sector si se analiza su generación de caja. El banco calcula que el rendimiento del flujo de caja libre sin apalancamiento para 2026 (excluyendo Brasil) se sitúa en torno al 4,7%, frente al 6% de media del sector.
A ello se suma el elevado nivel de endeudamiento. Según las estimaciones del banco, la compañía presentaría en 2026 una deuda neta ajustada equivalente a 4,1 veces el EBITDAaL, una cifra que consideran alta frente a otros operadores comparables.
Deutsche también apunta a un menor potencial de crecimiento frente a sus rivales. Sus previsiones sitúan el crecimiento anual compuesto del flujo de caja libre entre 2025 y 2028 en torno al 3,5%, incluso teniendo en cuenta la aportación de Brasil.
EL POSIBLE CATALIZADOR: ALEMANIA
El principal elemento positivo que identifican los analistas sería una posible consolidación del mercado de telecomunicaciones en Alemania, un escenario que el banco analiza en su informe.
Sin embargo, incluso si se produjera una operación corporativa en ese mercado, Deutsche Bank considera que la valoración resultante de Telefónica probablemente se mantendría en línea con la del resto del sector, sin generar una mejora significativa del atractivo de la acción.
Por todo ello, el banco mantiene su visión prudente sobre la compañía y reitera su recomendación de vender, pese al retroceso que ha registrado el valor en bolsa en los últimos meses.




