Lagarde resta importancia a la fortaleza del euro: "Sin duda estamos en una buena situación"
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha restado importancia a la fortaleza del euro respecto al dólar estadounidense, al tiempo que ha asegurado que la inflación se encuentra en "una buena situación". "Sin duda diría que estamos en una buena situación y que la inflación está en una buena situación", ha indicado Lagarde ante los medios en la sede del BCE en Fráncfort.

"Estamos en una situación ampliamente equilibrada en cuanto a la evaluación de riesgos. Algunos riesgos han aumentado, otros han disminuido, pero en conjunto creemos que en este momento la situación está bastante equilibrada", ha afirmado Lagarde.
Según la francesa, un euro más fuerte "podría hacer que la inflación baje más de lo que se espera actualmente". Además, unos mercados financieros "más volátiles y adversos al riesgo podrían lastrar la demanda" y, con ello, también reducir la inflación.
Lagarde también ha querido recordar que el Consejo de Gobierno del BCE "no apunta a un tipo de cambio como objetivo de política (monetaria)", aunque ha subrayado que "es importante tanto para el crecimiento como para las perspectivas de inflación", motivo por el que "siempre vigilamos de cerca la evolución del tipo de cambio" y por el que esta cuestión se abordó en la reunión de hoy.
"Lo que observamos colectivamente es que el dólar se ha depreciado de manera apreciable frente al euro, no en los últimos días, sino desde marzo de 2025. Concluimos que el impacto de la apreciación del tipo de cambio desde el año pasado está incorporado en nuestro escenario base, pero, como dije, siempre monitoreamos si ese impacto se está trasladando", ha explicado la presidenta del BCE.
En cuanto a la inflación, la francesa ha indicado que "la mayoría" de las medidas a largo plazo continúan situándose "en torno al 2%", lo que respalda "la estabilización de la inflación en nuestro objetivo". Por su parte, los indicadores de inflación subyacente "han cambiado poco en los últimos meses" y siguen siendo "coherentes con nuestro objetivo del 2% a medio plazo". No obstante, las perspectivas de inflación "siguen siendo más inciertas de lo habitual debido al volátil entorno global de políticas".
Entre los riesgos al alza para la inflación, Lagarde ha citado un aumento "persistente" de los precios de la energía o la fragmentación de las cadenas de suministro globales, que podrían elevar los precios de importación, reducir la oferta de materias primas críticas y añadieran restricciones de capacidad en la economía de la zona euro.
"Si el crecimiento salarial se moderara más lentamente, la inflación de los servicios podría bajar más tarde de lo previsto. El impulso previsto al gasto en defensa e infraestructuras también podría hacer que la inflación repunte a medio plazo", ha agregado.
Por el contrario, la francesa ha indicado que la inflación podría resultar más baja si los aranceles reducen la demanda de exportaciones de la zona euro más de lo esperado, y si los países con exceso de capacidad aumentan "aún más" sus exportaciones hacia la zona euro.
"Nuestra política monetaria está en buena forma. Está en buena forma porque es ágil y está preparada para hacer lo que sea necesario para alcanzar nuestros objetivos del 2% a medio plazo de manera simétrica", ha apuntado.
OTRAS CUESTIONES
En otro orden de cosas, Lagarde ha revelado que el banco central está trabajando actualmente en la "reformulación" de sus líneas repo. "Estamos revisando nuestro marco de liquidez —y las líneas repo, que deben distinguirse de las líneas swap—; las líneas repo están en proceso de redefinición, ampliando el acceso y haciéndolas más atractivas para otros bancos centrales nacionales", ha explicado.
Asimismo, la presidenta del BCE ha indicado que enviará una carta a cada uno de los líderes de la Unión Europea, al presidente de la Comisión Europea y al presidente del Consejo Europeo detallando una lista "de lo que consideramos muy probable que impulse el crecimiento, mejore la productividad y realmente libere el talento de Europa".
"Creemos que, ya sea la unión del ahorro y la inversión, el euro digital y el dinero mayorista de banco central tokenizado, la profundización del mercado único de la UE, el fomento de la innovación y la protección de una autonomía estratégica abierta, o la simplificación de la legislación y el fortalecimiento del marco institucional básico, en estos cinco ámbitos tenemos opiniones", ha indicado.
En este sentido, Lagarde ha señalado que el BCE "no puede hacerlo todo". "Nosotros aplicamos la política monetaria y cumplimos con nuestro mandato, pero creemos firmemente que reformas significativas deben profundizarse o acelerarse para aprovechar el potencial de Europa", ha explicado.
En cuanto a la inteligencia artificial, la francesa ha puntualizado que "lo realmente interesante" desde la perspectiva del BCE es "cómo afectará a la productividad y cómo contribuirá o no a la inflación, dependiendo del nivel de mejora de la productividad". "Hay un poco de eso, pero va a tardar un tiempo en desplegarse", ha señalado Lagarde, quien cree la inversión en IA… "es una de las buenas noticias, en lo que respecta a la economía europea".
"Se trata de la infraestructura que viene con ella: la construcción de centros de datos en proyecto y en proceso de licencias y autorizaciones; es software, es hardware, es mucha inversión que está surgiendo de ese segmento en particular", ha concluido.




