El bitcoin se anima por los rumores de acuerdo en Irán pese al mal dato de inflación
El mercado de las criptomonedas trata de cerrar la semana con buen pie. El bitcoin (BTC) avanza medio punto porcentual y se sitúa en los 73.600 dólares, mientras que el ethereum (ETH) sube alrededor de un 1% e intenta consolidar los 2.000 dólares. El resto de las grandes altcoins, con contadas excepciones, también se tiñen de verde.

Estas subidas llegan después de que Axios informara que negociadores estadounidenses e iraníes alcanzaron un preacuerdo de 60 días para extender el alto el fuego e iniciar conversaciones sobre el programa nuclear de Irán, aunque el presidente Donald Trump aún no lo habría aprobado.
Este informe llegó tras los ataques aéreos estadounidenses realizados durante la noche contra una instalación militar considerada una amenaza para las tropas de EEUU y para el tráfico comercial a través del estrecho de Ormuz. Además, las fuerzas norteamericanas habrían interceptado y derribado varios drones iraníes.
Tras la noticia de Axios, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que Donald Trump sigue teniendo varias "líneas rojas". "Omán, en particular, debe saber que el Tesoro de Estados Unidos perseguirá con firmeza a cualquier actor involucrado, directa o indirectamente, en la facilitación de peajes en el estrecho, y cualquier socio dispuesto a colaborar será penalizado", apuntó.
Pese a ello, las noticias han ayudado a que se destensione un poco la cotización del petróleo, la cual había puesto bajo presión a los activos de riesgo como las criptomonedas en las últimas jornadas.
Pese a ello, los analistas señalan que el mercado debería estar preocupado por el último dato de inflación de Estados Unidos. En concreto, el deflactor PCE de abril en EEUU, el indicador de inflación preferido de la Reserva Federal, ha subido en abril al 3,8% interanual, desde el 3,5% de marzo, por lo que iguala las previsiones del consenso. En cuanto a la inflación subyacente, también ha igualado la estimación del mercado, tras subir al 3,3% interanual en el cuarto mes del año, una décima por encima del nivel de marzo.
Según los analistas de ING, esta referencia "continúa por encima de la tasa de crecimiento intermensual del 0,17% necesaria para que la inflación anual vuelva al objetivo del 2%". "Es improbable que la Fed vuelva a recortar los tipos de interés pronto y probablemente mantendrá una postura restrictiva durante los meses de verano, hasta que los responsables políticos confíen en que el auge energético ha terminado y comenzará a revertirse. Pero eso requiere un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz", añaden.
Olu Sonola, jefe de economía estadounidense de Fitch Ratings , opina que la situación inflacionaria "se está volviendo cada vez más incómoda para la Fed" pese a la llegada de Kevin Warsh a la presidencia del banco central. "No se trata solo de un problema de inflación general: la inflación subyacente también se está moviendo en la dirección equivocaada. Es probable que las presiones sobre los precios persistan durante los próximos meses y, aunque la Fed no puede solucionar un shock de oferta, tampoco puede ignorar uno que está alimentando la inflación subyacente", agrega.
Cabe señalar que el mercado ve cada vez menos probable que el banco central pueda recortar los tipos de interés este año. De hecho, Sonola considera que la Fed "está atrapada, y claramente la presión está aumentando".
Por su parte, CryptoQuant destaca que uno de los indicadores onchain podría reflejar una escasez de compradores. En concreto, la firma señala que la demanda y la acumulación por parte de las llamadas ballenas, los grandes tenedores de tokens, se ha reducido sensiblemente en los últimos tiempos. Esto, sumado a la desaceleración de las entradas en los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) y al aumento de tenedores a largo plazo, está aumentando la volatilidad.
Si bien el récord de suministro en manos de tenedores de largo plazo (15,8 millones de BTC) suele considerarse alcista porque sugiere que los inversores están acumulando bitcoin y retirando monedas de la circulación activa, la tesis de CryptoQuant es la contraria. En concreto, señalan que se ha creado un mercado más frágil bajo la superficie, donde cambios relativamente pequeños en la compra o venta pueden tener un impacto desproporcionado en el precio.




