Atención a esta gasista del Ibex: su gráfico empieza a mandar señales alcistas
Hay valores que pasan años en el banquillo y, de repente, empiezan a calentar en la banda. Enagás es uno de ellos. Tras un largo periodo de letargo bursátil, el gráfico empieza a susurrar algo distinto. La pregunta no es menor: ¿estamos ante el inicio de una nueva tendencia o simplemente ante un espejismo técnico?

La compañía gestora de la red gasista nacional ha sido una de las utilities con peor comportamiento en los últimos años, castigada por el declive estructural de los ingresos del gas y por las dudas que rodean sus inversiones en hidrógeno. Sin embargo, el mercado siempre mira hacia delante. Y el gráfico, a veces, se adelanta.
UN SUELO QUE EMPIEZA A TOMAR FORMA
Desde comienzos de 2025, la estructura técnica ha mejorado de forma gradual. Nicolás López Medina, experto de Singular Bank, lo resume con claridad quirúrgica: “La reciente superación de la zona de 14,50 es una señal importante de una incipiente estructura alcista”.
No es un detalle menor. Los 14,50 euros eran una resistencia clave, techo de un rango lateral que había atrapado al valor durante meses. Superarla implica algo más que un simple rebote: supone activar una proyección teórica hacia los 16 euros, primer objetivo técnico relevante.
Pero el análisis no se queda ahí. Según López Medina, “con posibles objetivos a medio plazo en 18,54 y superiores”. Es decir, si el movimiento gana consistencia, el recorrido potencial empieza a ser atractivo para perfiles tácticos. Eso sí, con disciplina: la zona de 14,50 debería actuar ahora como soporte de corto plazo. Si se pierde, el castillo de naipes técnico podría tambalearse.
EL FRENO FUNDAMENTAL: DEUTSCHE BANK APRIETA EL BOTÓN DE VENDER
Mientras el gráfico sonríe, el análisis fundamental muestra más cautela. Deutsche Bank, en su último informe sobre utilities europeas, decidió rebajar la recomendación sobre Enagás a vender desde mantener. Además, recortó el precio objetivo a 12 euros por acción, desde los 12,80 anteriores.
El motivo no es técnico, sino regulatorio. La entidad advierte del “riesgo de decepción ligado a una posible revisión regulatoria”. En un sector donde los ingresos dependen en gran medida de marcos normativos estables, cualquier cambio puede tener un impacto directo en las cuentas… y en la valoración.
Aquí surge la gran disyuntiva para los inversores: ¿pesan más las señales técnicas de giro o los riesgos estructurales del negocio?
RECOMENDACIONES ENFRENTADAS: ¿TRADING O LARGO PLAZO?
El choque de narrativas es evidente. Por un lado, un gráfico que empieza a dibujar mínimos crecientes y rompe resistencias clave. Por otro, un banco de inversión que advierte de potencial bajista hasta 12 euros.
Para el inversor de perfil táctico, el mensaje es claro: mientras el soporte de 14,50 se mantenga, el sesgo de corto plazo es constructivo. El objetivo en 16 euros ofrece una ecuación rentabilidad-riesgo interesante si se gestiona el stop con disciplina.
Para el inversor de largo plazo, la prudencia gana peso. El propio Deutsche Bank reconoce que el buen comportamiento del sector en 2025 ha reducido parte del potencial alcista a corto plazo. Y si el precio objetivo se sitúa por debajo de la cotización actual, la recomendación de vender no es precisamente un voto de confianza.
ENTRE EL GAS Y EL HIDRÓGENO: EL DILEMA ESTRATÉGICO
Más allá del corto plazo, Enagás se enfrenta a una transición estructural. El declive de los ingresos tradicionales del gas y las incertidumbres sobre el desarrollo del hidrógeno verde han pesado como una losa en los últimos años.
El mercado, sin embargo, siempre anticipa. Si las inversiones en hidrógeno terminan cristalizando en un nuevo motor de crecimiento, el actual escepticismo podría transformarse en oportunidad. Pero si el marco regulatorio aprieta y los retornos no compensan, el rebote técnico podría quedar en anécdota.
UNA ACCIÓN EN EL FILO DE LA NAVAJA
Enagás vive un momento decisivo. Técnicamente, ha dado un paso al frente al superar los 14,50 euros. Fundamentalmente, sigue bajo sospecha por el riesgo regulatorio y las dudas estratégicas.
Para el inversor ágil, puede ser una historia de trading con objetivos claros y niveles bien definidos. Para el inversor paciente, la historia aún necesita más capítulos antes de merecer un compromiso firme.
En bolsa, como en la vida, no basta con levantarse del suelo: hay que demostrar que se puede caminar con paso firme. Enagás ha empezado a hacerlo. Ahora toca ver si mantiene el equilibrio… o vuelve a tropezar.




