SpaceX podría presentar su solicitud de salida a bolsa esta misma semana
SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, estaría estudiando presentar su folleto para su oferta pública de venta (OPV) ante los reguladores a finales de esta semana o la próxima, lo que daría el pistoletazo de salida a una de las salidas a bolsa más esperadas en años.

Según informa en exclusiva The Information, la compañía tiene como objetivo recaudar más de 75.000 millones de dólares en la OPV. De conseguirlo, superaría con creces el récord de la petrolera Saudi Aramco, que en 2019 captó más de 29.000 millones de dólares en su salida a bolsa.
La parte destinada a inversores individuales podría superar el 20%, aunque el porcentaje aún no se ha concretado, según este informe. La empresa no respondió a las solicitudes de información y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) también rechazó hacer comentarios al respecto.
Si los planes de Musk y SpaceX llegan a buen término, la valoración de la firma aeroespacial podría ascender a 1,75 billones de dólares. Tras su fusión en febrero con xAI, la empresa de inteligencia artificial (IA) controlada también por Musk, la valoración de SpaceX alcanzó los 1,25 billones de dólares.
Según Bankinter, esta integración es "el paso previo a la prevista salida a bolsa de SpaceX este mismo año". El objetivo estratégico es potenciar la computación de inteligencia artificial en el espacio mediante centros de datos orbitales capaces de cubrir la creciente demanda de procesamiento. Además, la valoración de xAI resulta "más razonable que otras compañías del sector", y el proyecto parte de la idea de que el espacio podría convertirse en la forma más eficiente y económica de entrenar modelos de IA en un plazo de dos o tres años.
Las recientes ventas secundarias de acciones han proporcionado liquidez a inversores y empleados, al tiempo que han ayudado a establecer referencias de valoración. Una oferta habría valorado las acciones en torno a 421 dólares, equivalente a unos 800.000 millones de valor empresarial.
SpaceX domina el mercado de lanzamientos de aeronaves gracias a sus cohetes reutilizables Starship y a su negocio de internet satelital Starlink. Musk ha hablado de utilizar capital de los mercados públicos para financiar un "ritmo de vuelos descomunal" para Starship, centros de datos de IA en el espacio y otros objetivos más ambiciosos, como colonizar la Luna.
Entre sus accionistas figuran nombres como el de Alphabet (matriz de Google), Fidelity Investments, el Founders Fund de Peter Thiel o Sequoia Capital, entre otros. Según algunos medios, algunos bancos de Wall Street se están posicionando para participar en la operación. Sin ir más lejos, Citigroup se habría sumado al proceso, atraído por las enormes comisiones de suscripción.
Cabe señalar que otras fuentes han indicado que Musk estaría estudiando establecer dos clases de acciones para poder mantener el control de la compañía tras su salida a bolsa.
En otro orden de cosas, el magnate anunció este lunes la creación de Terafab, una planta de fabricación de semiconductores situada en Austin (Texas) y operada en colaboración con xAI y SpaceX, firmas también controladas por el magnate Elon Musk. El coste estimado de Terafab superará los 20.000 millones de dólares a lo largo de varios años. Se trata de una inversión que requerirá una infraestructura comparable a la de gigantes como TSMC o Samsung Foundry.
"En concreto, Elon Musk anunció que Tesla y SpaceX construirán en Austin una instalación capaz de diseñar, testear y fabricar chips avanzados bajo un mismo techo. Bautizada como Terafab, el objetivo es producir los procesadores necesarios para la próxima generación de vehículos eléctricos, robots y satélites con capacidades de inteligencia artificial (IA). Incluso para Musk, acostumbrado a proyectos de escala planetaria, se trata de un desafío hercúleo, tanto por la complejidad técnica como por la magnitud financiera", explican los expertos de XTB.
Cabe recordar que Elon Musk ha reconocido públicamente el trabajo de Samsung, con quien Tesla firmó un acuerdo de 17.000 millones de dólares para fabricar chips avanzados, y de TSMC, proveedor clave de semiconductores para IA. Sin embargo, recuerdan desde XTB, también ha señalado que ninguno de estos proveedores está aumentando su capacidad al ritmo que Tesla y SpaceX necesitan.
"La consecuencia es directa: Terafab nace para que Musk pueda controlar su propia cadena de suministro y evitar depender de la disponibilidad de terceros. El plan busca romper la dependencia de proveedores asiáticos y crear una cadena de suministro completamente integrada en Estados Unidos", sentencian.




