¿Qué esperar tras la victoria de Takaichi en Japón? Nikkei, yen, bonos, BoJ...
La aplastante victoria electoral de la primera ministra Sanae Takaichi en Japón ha abierto una nueva etapa para los mercados japoneses. El Partido Liberal Democrático (PLD) ha logrado una supermayoría de dos tercios en la Cámara Baja —el mayor número de escaños para un solo partido desde la posguerra—, lo que otorga al Gobierno un mandato firme para ejecutar su agenda económica y superar vetos legislativos.

Para los expertos, el resultado pone fin a años de volatilidad política y refuerza la visibilidad de la política económica, aunque ahora el foco se traslada a las decisiones fiscales y monetarias que marcarán la dirección del Nikkei, el yen y la deuda japonesa.
NIKKEI: EL TAKAICHI TRADE VUELVE A ESCENA
La reacción más inmediata ha sido la de la renta variable. El mercado japonés se disparó este lunes y ha seguido subiendo este martes tras el resultado electoral, con el Nikkei superando niveles récord y rozando los 58.000 puntos al calor de expectativas de estímulos y políticas favorables al crecimiento.
Desde Rabobank destacan que estas subidas se apoyan tanto en la perspectiva de mayor gasto como en reformas bursátiles, el impulso a sectores como defensa y tecnología y los esfuerzos por atraer inversión extranjera y movilizar el ahorro doméstico hacia la bolsa.
Neil Wilson subraya que el triunfo "allana el camino para más estímulos económicos, políticas favorables al crecimiento y expansión fiscal", mientras que Hisashi Arakawa, de Aberdeen Investments, cree que la victoria proporciona el margen político necesario para aumentar la inversión estratégica en áreas como semiconductores, inteligencia artificial (IA) o seguridad energética.
Además, el regulador financiero estudia revisar el código de gobernanza corporativa para incentivar que las empresas utilicen su exceso de efectivo, otro factor potencialmente alcista para las acciones.
YEN: CALMA INICIAL, PERO CON RIESGO DE DEBILIDAD
La divisa ha reaccionado con más moderación de lo esperado al triunfo. Aunque el mercado asocia a Takaichi con políticas expansivas —y por tanto con un yen más débil—, la moneda ha recuperado algo de terreno frente al dólar tras las elecciones.
Rabobank explica que la fortaleza del Nikkei podría ofrecer cierto soporte al yen, mientras que Aberdeen prevé que, a medio plazo, los fundamentales apuntan hacia una moneda más fuerte.
Sin embargo, el consenso está lejos de ser claro. Kathleen Brooks, de XTB, advierte de que el yen podría volver a caer una vez se conozca el alcance del programa fiscal, mientras que TD Securities espera un peor comportamiento relativo de la divisa y mantiene elevadas las probabilidades de intervención si el dólar supera el nivel de 160 yenes.
El Ministerio de Finanzas ya ha dejado entrever su incomodidad con movimientos bruscos y ha destacado la coordinación con Washington, lo que refuerza la idea de que una depreciación excesiva podría provocar actuaciones en el mercado.
BONOS: EL GRAN FOCO DE RIESGO
Si hay un mercado especialmente sensible al resultado electoral es el de la deuda pública. El temor a una mayor emisión para financiar gasto ha empujado al alza las rentabilidades, aunque la reacción inicial ha sido contenida.
Brooks recuerda que el mercado de bonos japonés ha sido uno de los peores del mundo desarrollado este año ante el miedo a un aumento de la deuda en un país con un ratio deuda/PIB cercano al 250%.
TD Securities cree que el sesgo de empinamiento de la curva continuará, mientras que Rabobank destaca que la reducción de compras por parte del Banco de Japón —dentro de su proceso de normalización— ya estaba presionando los rendimientos al alza.
Aun así, Aberdeen subraya que el PLD mantiene una tradición fiscalmente conservadora y que la deuda ha descendido desde la pandemia, lo que debería tranquilizar a los inversores siempre que la política fiscal siga siendo sostenible.
POLÍTICA FISCAL: MÁS MATICES DE LO QUE DESCUENTA EL MERCADO
Aunque Takaichi parece que busca favorecer el gasto, los analistas creen que la realidad podría ser más compleja. Rabobank señala que la emisión de bonos solo aumentaría de forma modesta gracias a una mayor recaudación derivada del crecimiento económico.
Además, con la supermayoría ya asegurada, la primera ministra podría sentirse menos presionada para prometer estímulos agresivos, especialmente ante la presencia de voces fiscalmente ortodoxas dentro de su propio partido.
Entre las medidas bajo escrutinio destaca la posible suspensión temporal del impuesto sobre alimentos, aunque los expertos consideran improbable una eliminación total del gravamen. La ministra de Finanzas ha insistido en que la gestión fiscal no será laxa, en un mensaje dirigido al mercado de deuda.
EL BANCO DE JAPÓN, CLAVE PARA EL EQUILIBRIO
La política monetaria será otro frente determinante. TD Securities advierte de la posibilidad de un Banco de Japón (BoJ) más acomodaticio bajo la administración de Takaichi, con varios asientos del consejo renovándose antes de 2027.
Sin embargo, la institución se muestra reacia a intervenir para contener un eventual desplome del mercado de bonos tras haber iniciado la reducción de su balance, lo que incrementa la vigilancia sobre las subastas de deuda.
Al mismo tiempo, una debilidad prolongada del yen podría elevar la inflación importada y empujar al banco central a acelerar las subidas de tipos, complicando el equilibrio entre crecimiento y estabilidad financiera.




