¿Puede recuperarse el bitcoin en el corto plazo? Esto opinan los expertos
No está siendo el mejor inicio de año para las criptomonedas. Desde el 1 de enero, el bitcoin (BTC) ha caído más de un 10% lastrado por la elevadísima incertidumbre geopolítica, que ha permeado también en el sentimiento económico. En consecuencia, activos refugio como los metales preciosos están brillando con luz propia —el oro y la plata marcan un récord histórico tras otro— mientras que los activos de riesgo como las criptos se tiñen de rojo cada jornada.

La creencia de que la Reserva Federal (Fed) no tocará los tipos de interés esta semana, así como en el futuro previsible, también está pesando sobre los activos digitales. Y es que, pese a que el mercado descuenta entre dos y tres recortes este año, la mayoría no espera que lleguen hasta la segunda mitad de año, cuando Jerome Powell ya no sea presidente del organismo. Todo esto, además, con el ataque de la administración Trump a la preciada independencia de la Fed como telón de fondo, lo que, según los analistas, complica todavía más la situación.
Por si fuera poco, hay que sumar la amenaza de cierre parcial del Gobierno federal de Estados Unidos este próximo viernes debido a la oposición de los demócratas a aprobar un paquete presupuestario clave. Los senadores demócratas se justifican diciendo que no financiarán al Departamento de Seguridad Nacional tras los incidentes de las últimas semanas en Mineápolis, en donde dos personas han perdido la vida a manos de agentes antiinmigración.
Rick Maeda, asociado de investigación de Presto Research, señala que todos estos factores están alimentando un movimiento de aversión al riesgo en los mercados y que las criptomonedas, que en otras ocasiones mostraron fortaleza en momentos de incertidumbre, no han sido "inmunes" a él. Prueba de ello, señala Vincent Liu, CIO de Kronos Research, la tiene la demanda institucional "cautelosa pero selectiva".
"Si bien las amplias salidas de los ETF de Bitcoin al contado señalan un sentimiento de aversión al riesgo, la compra selectiva en infraestructura y líderes de la industria, como las adquisiciones de Coinbase por parte de ARK, sugiere que la convicción a largo plazo se mantiene", afirma. ARK Invest reveló el viernes compras por millones de dólares de acciones de Coinbase, Bullish y Circle. Sin embargo, los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) de BTC y ETH al contado cerraron ese día su quinta y cuarta jornada consecutiva de salidas netas, respectivamente.
Sin embargo, no todo el mundo es tan pesimista. Lale Akoner, analista global de mercados de eToro, destaca que el bitcoin ha entrado en una fase de "equilibrio frágil", la cual está "definida más por los flujos y el posicionamiento que por la narrativa". Si bien el precio se mantiene estable entre los 88.000 y 91.000 dólares, los movimientos recientes "dejan claro que el mercado no se guía por una tesis estructural", sino por "impulsos macroeconómicos" y una reacción puede que excesiva a los grandes titulares.
"El último episodio lo ilustró bien. No fue un catalizador de criptomonedas lo que movió el mercado, sino la política. El enfriamiento de la retórica arancelaria desencadenó un amplio repunte en los activos de riesgo", explica. En este contexto, el bitcoin "no lideró ni se desacopló, sino que siguió" un movimiento que se vio amplificado "por el apalancamiento y resultó en una liquidación, en lugar de una entrada limpia de compradores".
"Esto refuerza una interpretación habitual: bitcoin continúa comportándose como un activo de riesgo, no como un refugio seguro. Cuando la incertidumbre disminuye, se mantiene; cuando se intensifica, no logra atraer flujos defensivos, a diferencia del oro", añade Akoner.
Pese a todo, los datos on-chain añaden "matices importantes". Según Akoner, el mercado "muestra un enfriamiento, no debilidad", ya que la actividad de la red "se ha moderado, los flujos netos a las plataformas de intercambio siguen siendo negativos y una parte creciente de la oferta permanece inmovilizada en manos de los tenedores a largo plazo". "La toma de beneficios ha disminuido significativamente en comparación con el cuarto trimestre de 2025. En resumen, se vende menos y se acumula más, aunque sin urgencia. La presión de venta estructural es baja, pero eso no implica un impulso alcista inmediato", apunta esta experta.
En el mercado de derivados, el uso del apalancamiento ha aumentado de nuevo, pero "de forma contenida". Y es que el interés abierto se ha recuperado tras la liquidación de posiciones a finales de 2025, con un predominio de posiciones largas y unos costes de financiación aún moderados, y no hay "señales claras" de sobrecalentamiento, aunque un aumento de la financiación por encima del 5% "aumentaría el riesgo de liquidaciones a la baja". "El mercado tiene margen para construir posiciones, pero no está forzado en ninguna dirección", señala Akoner.
Igualmente, el mercado de opciones "refuerza esta lectura equilibrada". El nivel de "máximo dolor", indica, se sitúa "muy cerca" del precio al contado, lo que tiende a comprimir la volatilidad a corto plazo. "La asimetría está comenzando a aumentar, con un mayor interés en las opciones de compra por encima de 95.000-100.000 dólares, mientras que las opciones de venta con precios de ejercicio más bajos siguen utilizándose como cobertura institucional. No hay pánico, pero sí cautela", explica la analista de eToro.
Asimismo, los datos de los participantes del mercado muestran que la demanda proviene principalmente de instituciones, ETF y grandes tenedores, con flujos de acumulación "sostenidos", mientras que los inversores minoristas "no están presentes ni se esperan". Además, los vendedores son principalmente tenedores a medio plazo que continúan recogiendo beneficios gradualmente, sin indicios de capitulación. "Los mineros y las grandes ballenas están reduciendo las ventas. El saldo neto favorece a los compradores estructurales", sentencia Akoner.
Con todo, esta experta advierte que todo esto está ocurriendo en un momento en que "el viejo mapa ya no funciona". "El ciclo de cuatro años ya no explica el comportamiento del mercado por sí solo. La liquidez se ha concentrado en vehículos institucionales que no rotan hacia el resto del ecosistema como antes, lo que resulta en un mercado más estrecho", concluye.


