El bitcoin y las criptos no levantan cabeza: "El mercado muestra un enfriamiento, no debilidad"
Las criptomonedas no dejan de caer. El bitcoin (BTC) retrocede otro 0,7% en las últimas 24 horas y pone en peligro los 87.000 dólares, mientras que el ethereum (ETH) lucha en estos momentos por recuperar los 2.900 tras ceder más de un 1,5% en el último día.

Las altcoins también retroceden con ganas. XRP, Binance coin (BNB), tron (TRX) o dogecoin (DOGE) registran descensos que llegan a superar el 3% en el caso de cardano (ADA) y solana (SOL). Monero (XMR) sigue liderando los descensos entre los principales tokens con caídas superiores al 4%.
Asimismo, los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) extendieron su racha negativa el pasado viernes. Los ETF de BTC al contado registraron salidas netas por más de 103 millones de dólares, con el IBIT de BlackRock concentrando la mayor parte de estos flujos en el quinto día consecutivo de flujos negativos en estos productos. Por su parte, los ETF de ETH experimentaron salidas netas por cuarta jornada consecutiva por un total de 41,7 millones de dólares.
En su último informe, CryptoQuant indica que los poseedores de bitcoin han comenzado a vender con pérdidas por primera vez desde octubre de 2023, con los compradores antiguos saliendo de posiciones y los nuevos entrando, un patrón que normalmente señala que el mercado se mueve hacia consolidación en lugar de hacia una reanudación del rally.
Por su parte, Glassnode señala que el mercado está siendo retenido por la oferta, con los repuntes chocando repetidamente contra los vendedores en los precios donde los compradores recientes entraron originalmente. Estos expertos señalan que el precio del bitcoin sigue estancado por debajo de los costes clave a corto plazo de los poseedores, cerca de 98.000 dólares, y con un exceso de oferta por encima de los 100.000. Esto significa que hay suficientes vendedores en niveles más altos para limitar los repuntes y dificultar un movimiento sostenido por encima de la barrera de los 100.000 dólares.
"El mercado muestra un enfriamiento, no debilidad. La actividad de la red se ha moderado, los flujos netos a las plataformas de intercambio siguen siendo negativos y una parte creciente de la oferta permanece inmovilizada en manos de los tenedores a largo plazo. La toma de beneficios ha disminuido significativamente en comparación con el cuarto trimestre de 2025. En resumen, se vende menos y se acumula más, aunque sin urgencia. La presión de venta estructural es baja, pero eso no implica un impulso alcista inmediato", añade Lale Akoner, analista global de mercados de eToro,
Todo esto se está viendo condicionado por la elevada incertidumbre macroeconómica y geopolítica. En primer lugar, porque el Gobierno federal de Estados Unidos podría entrar en cierre este viernes debido a la oposición de los demócratas a aprobar un paquete presupuestario clave. Los senadores demócratas se justifican diciendo que no financiarán al Departamento de Seguridad Nacional tras los incidentes de las últimas semanas en Mineápolis, en donde al menos dos personas han perdido la vida a manos de agentes antiinmigración.
Por otro, el mercado se prepara para otra pausa de la Reserva Federal (Fed), que casi seguro no tocará los tipos de interés esta semana. Cabe recordar que los mercados descuentan entre dos y tres recortes para finales de año, aunque la mayoría podrían tardar en llegar, debido a la ofensiva de la administración Trump sobre la preciada independencia del banco central.
Asimismo, continúa el telón de fondo de la geopolítica tras la crisis de Groenlandia. Ahora, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pone el foco en Canadá, a quienes amenaza con imponer aranceles del 100% si Ottawa llega a un acuerdo comercial con Pekín. Mark Carney, primer ministro de Canadá, ha asegurado que no tiene intención de hacerlo, aunque ha indicado que los acuerdos firmados con Pekín en su reciente visita a China tienen como objetivo "corregir algunos problemas que surgieron en el último par de años".
Cabe señalar que Carney se ha erigido como principal voz opositora a Trump entre los países occidentales, especialmente tras un aplaudido discurso en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). "Las potencias medias deben actuar juntas. Si no estás en la mesa, estás en el menú", afirmó en la cumbre.
Todo esto ha impulsado los precios del oro y lastrado los de las criptomonedas. A este respecto, el metal precioso ha superado los 5.000 dólares en las últimas sesiones y ha repuntado alrededor de un 20% en lo que va de año. "El oro no reacciona al ruido, sino que reajusta el sistema. Su precio se ha reajustado porque los inversores están recalibrando lentamente el coste de la estabilidad en un mundo ahogado en deuda", explica Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management.


