Ola de ventas en las bolsas de Asia: el Kospi vuelve a desplomarse
Nueva jornada negra en las bolsas asiáticas. La ola de ventas se ha extendido por todos los parqués de la región Asia-Pacífico este lunes tras el recrudecimiento de la guerra en Irán y sus efectos sobre el petróleo, cuya escalada no se detiene y ya cotiza por encima de los 100 dólares el barril. El Kospi ha vuelto a desplomarse un día más.

En concreto, el principal índice de la bolsa de Corea del Sur ha registrado caídas del 5,96% hasta los 5.251,87 puntos, aunque ha llegado a caer más de un 8% durante la sesión ante el aumento de las tensiones en Oriente Medio, lo que ha provocado que se activase por segunda vez en solo cuatro días el interruptor de circuito. Es decir, que el operador de la bolsa ha suspendido la cotización brevemente (durante unos 20 minutos) ante las profundas caídas que venía registrando el índice.
El Kosdaq también ha cerrado en rojo, con pérdidas del 4,54% hasta los 1.102,28 puntos.
Por su parte, en Japón también se ha vivido una jornada de caídas en las bolsas. El Nikkei 225 se ha desplomado un 5,24%, cayendo por debajo de la marca de 53.000 puntos por primera vez desde el 6 de febrero. El índice ha terminado instalado en los 52.707,50 enteros. Y el Topix ha bajado un 3,80% hasta los 3.575,84 puntos.
Las bolsas de China han registrado pérdidas algo menores. El índice Hang Seng de Hong Kong ha caído un 1,98%, mientras que el CSI 300 de China continental, en torno a un 1%. Precisamente en China se ha publicado este lunes el dato de inflación de febrero.
El índice de precios al consumo (IPC) del país repuntó con fuerza hasta el 1,3%, frente al avance del 0,2% registrado en enero y por encima de lo esperado por el consenso del mercado. Se trata del nivel más alto desde enero de 2023.
Por su parte, el índice de precios de producción (IPP), que mide los precios a la salida de fábrica, cayó un 0,9% interanual en febrero, lo que supone moderar el descenso frente al -1,4% registrado en enero y, además, el nivel más alto en 19 meses.
Esto, según los expertos, es una señal de que la segunda mayor economía del mundo podría estar saliendo gradualmente del periodo de presiones deflacionistas.
El S&P/ASX 200 de Australia ha recortado sus pérdidas iniciales y ha terminado con una caída cayendo un 2,85% hasta los 8.599 puntos.




