Las criptos resisten el envite de la guerra en Irán gracias a su vinculación a EEUU
Las criptomonedas aguantan el tipo pese al colapso bursátil en este inicio de semana. El bitcoin (BTC) sube con moderación y se acerca a los 68.000 dólares, mientras que el ethereum (ETH) avanza un 2% y roza los 2.000 dólares a estas horas del lunes.

El resto de las altcoins registra movimientos parecidos. Tokens como Binance coin (BNB), solana (SOL), tron (TRX), dogecoin (DOGE) o cardano (ADA) avanzan en línea con los movimientos de las dos grandes criptomonedas del mercado. En el lado contrario, XRP y bitcoin cash (BCH), entre otros, ceden con moderación.
Todo ello, mientras el conflicto entre Estados Unidos, Irán e Israel vuelve a pisar el acelerador. Ello se ha trasladado, como era de esperar, a los precios del petróleo, que supera cómodamente la barrera de los 100 dólares y ha llegado a probar los 120 dólares a lo largo de las últimas horas. La designación de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de Irán es lo que está tensionando los precios, ya que la decisión de Teherán parece anticipar un conflicto más largo de lo esperado.
"El resultado es un entorno de mercado más inestable, donde acciones y bonos han llegado a caer simultáneamente, reflejando un cambio en el régimen macroeconómico tras años de políticas monetarias extraordinariamente expansivas. A corto plazo, la evolución de los mercados dependerá principalmente de tres variables: la persistencia del shock energético, la reacción de las expectativas de inflación y la respuesta de los bancos centrales", explica Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro.
No obstante, las criptomonedas parecen estar aguantando sorprendentemente bien este envite. Según los expertos, esto se debe a los fuertes vínculos del criptoactivo con la renta variable de Wall Street. Desde que comenzó el conflicto la semana pasada, las acciones estadounidenses se han mantenido relativamente firmes en comparación con las europeas y asiáticas, probablemente beneficiándose de la posición de EEUU como exportador neto de petróleo.
"Estados Unidos no está significativamente expuesto al petróleo procedente de Irán ni, en general, de Oriente Medio", señalaron en una nota a clientes el viernes Kriti Gupta, directora ejecutiva de JPMorgan, y Justin Beimann, estratega global de inversiones.
Estos expertos recuerdan que Washington importa petróleo principalmente de Canadá y México, y solo un 4% de Arabia Saudí, y que ahora es el mayor exportador neto de petróleo del mundo. Esto significa que el país está en gran medida protegido frente a interrupciones en el suministro de crudo que pasa por el estrecho de Ormuz, mientras que China y otros países asiáticos como India y Corea del Sur, así como sus socios de Europa, son los más afectados
Por su parte, Jeff Mei, director de operaciones de BTSE, señala que la resiliencia del bitcoin también puede deberse a la mayor presencia de actores institucionales en el mercado. Tanto es así, que los fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) de BTC al contado, que suelen interpretarse como símbolo del interés institucional en estos activos, consiguieron cerrar la pasada semana con saldo neto positivo a pesar de registrar salidas de más de 550 millones de dólares entre el jueves y el viernes de la semana pasada. "En el entorno actual, los flujos hacia y desde los ETF siguen considerándose uno de los factores clave que configuran la tendencia de bitcoin a medio plazo", subraya Linh Tran, analista de mercado en XS.com.
Otro factor que probablemente está ayudando a bitcoin es su condición de sobreventa. La criptomoneda ya había caído casi hasta los 60.000 dólares mucho antes de que comenzara el conflicto, tras semanas de toma de beneficios y nerviosismo en los mercados. Según algunos analistas, esa caída probablemente eliminó a muchos vendedores de corto plazo, dejando una base relativamente estable para el activo digital.
No obstante, Tran opina que algunos datos onchain apuntan a desarrollos relevantes en el mercado. Según The Coin Republic, aproximadamente 32.000 BTC han sido retirados de los exchanges de criptomonedas en los últimos periodos, movimiento que suele interpretarse como una señal de que los inversores están trasladando sus activos a almacenamiento a largo plazo, en lugar de mantenerlos en plataformas de intercambio para operaciones a corto plazo.
Por otro lado, los expertos de JP Morgan advierten que los efectos de la guerra acabarán notándose en el bolsillo del consumidor estadounidense, aunque sea con cierto retraso. "Los precios del petróleo siguen sujetos a la dinámica global de la oferta. Pero la independencia energética implica que hay un retraso antes de que los aumentos de precios se reflejen en las gasolineras, lo que facilita soportar la volatilidad a corto plazo", apuntan.
En este sentido, los analistas señalan que los inversores deben estar pendientes de las referencias económicas que se conocerán esta semana, como el IPC de febrero, que se publicará el miércoles, o las solicitudes iniciales de desempleo. "Hasta que la situación geopolítica global mejore, es poco probable que haya estabilidad u optimismo suficientes para generar un sentimiento de mayor apetito por el riesgo que impulse los precios de las criptomonedas", destaca Ruck.
Desde el punto de vista técnico, Tran considera que la tendencia del BTC sigue "inclinada a la baja", aunque también cree que la capacidad del precio para mantenerse consolidando por encima de la zona clave de soporte cercana a los 60.000 dólares "podría abrir la puerta a una recuperación a medio plazo".
"Por el contrario, si este intento de reequilibrio fracasa y se rompe ese nivel de soporte, bitcoin podría enfrentarse a una presión bajista más profunda hacia la zona de los 50.000 dólares. En ese punto, el mercado probablemente necesitaría establecer una nueva zona de equilibrio antes de que surja el impulso suficiente para respaldar otro intento de recuperación", concluye.




