Irán y EEUU mantienen negociaciones "muy serias" entre amenazas de un ataque militar
Estados Unidos e Irán celebran este jueves una tercera ronda de negociaciones en Ginebra con el objetivo de alcanzar un acuerdo nuclear que evite un ataque militar tras el ultimátum dado por Donald Trump.

Teherán ya ha comunicado la entrega de una propuesta a Washington a través del intermediario omaní. "La delegación de la República Islámica de Irán presentó propuestas a la parte estadounidense que eliminarían todos los pretextos de Estados Unidos con respecto al programa nuclear pacífico de Irán".
En este sentido, ha indicado que, hasta el momento, las conversaciones con Estados Unidos están siendo "muy intensas y serias". Algo que ha ratificado el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, quien ha resaltado una "apertura sin precedentes" y el "espíritu constructivo".
"Se están llevando a cabo esfuerzos con determinación inquebrantable y espíritu constructivo, en un contexto de apertura sin precedentes por parte de los negociadores a ideas y soluciones novedosas e innovadoras", ha dicho.
Y es que, después de las negociaciones indirectas que tuvieron lugar el pasado martes, a pesar de que se lograron algunos "avances", tanto EEUU como Irán siguen sin reconocer sus líneas rojas.
De hecho, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha señalado que la renuencia de Irán a discutir su desarrollo de misiles balísticos intercontinentales es un obstáculo importante. "Las negociaciones se centrarán en gran medida en el programa nuclear, y esperamos que se puedan lograr avances... Pero también es importante recordar que Irán se niega, se niega, a hablar sobre misiles balísticos con nosotros o con nadie, y eso es un gran problema".
El presidente de EEUU también ha advertido que "prefiero resolver este problema por la vía diplomática, pero una cosa es segura: jamás permitiré que el principal patrocinador mundial del terrorismo tenga un arma nuclear. No puedo permitirlo".
Esto, mientras el Gobierno estadounidense ha desplegado una fuerza militar inédita en dos décadas en Oriente Medio, con el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate estacionados cerca de aguas iraníes, y a la espera de la llegada del USS Gerald Ford en los próximos días.




