Por qué IAG podría beneficiarse a corto plazo del impacto de la guerra con Irán
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán introduce un nuevo foco de incertidumbre para el sector aéreo mundial, pero también puede abrir oportunidades para algunas compañías europeas. Según un informe de JP Morgan sobre el sector de aerolíneas en Europa, el impacto inmediato del conflicto podría incluso resultar positivo para determinados operadores si la demanda se mantiene sólida y el encarecimiento del combustible se traduce en tarifas aéreas más altas.

El banco estadounidense considera que las aerolíneas europeas podrían obtener una ventaja competitiva frente a sus rivales estadounidenses en el mercado transatlántico, especialmente en un escenario de petróleo más caro. En este contexto, destaca a IAG como uno de los principales beneficiados potenciales.
La razón principal es la cobertura de combustible. Mientras muchas aerolíneas europeas mantienen parte de su consumo de queroseno cubierto mediante instrumentos financieros, las compañías estadounidenses suelen estar menos protegidas frente a las subidas del crudo. Esto implica que, si el petróleo se encarece, las aerolíneas de Estados Unidos se verían obligadas a elevar tarifas con mayor rapidez para compensar el aumento de costes, mientras que las europeas podrían beneficiarse de esos precios más altos si la demanda se mantiene sólida.
En ese escenario, JP Morgan señala que los grandes grupos europeos podrían beneficiarse de una mayor capacidad para trasladar precios o mantener márgenes. Entre ellos, IAG —matriz de Iberia, British Airways o Vueling— aparece como el principal beneficiario potencial dentro del segmento transatlántico.
Las rutas entre Europa y Norteamérica representan una de las principales fuentes de ingresos para el grupo, y la fortaleza de la demanda en ese corredor podría permitir compensar parcialmente el impacto de unos costes de combustible más elevados.
IMPACTO EN LAS RUTAS Y RECOMENDACIONES
El informe también advierte de que la guerra tendrá efectos negativos en determinados mercados. JP Morgan prevé que la demanda de vuelos hacia Oriente Medio se reduzca de forma significativa cuando se reabran las rutas, debido al aumento de la incertidumbre y al deterioro de la confianza de los viajeros.
Aunque la exposición de las aerolíneas europeas a esta región es relativamente limitada —en general representa menos del 5% de su capacidad—, el banco cree que tanto el turismo como los viajes corporativos hacia esa zona podrían tardar varios trimestres en recuperarse plenamente.
La caída de la demanda hacia Oriente Medio podría provocar, sin embargo, un efecto de sustitución en otras rutas. JP Morgan prevé un aumento de los viajes entre Europa y Asia, así como en trayectos intraeuropeos, a medida que los pasajeros redirijan sus destinos hacia mercados considerados más seguros.
En este escenario, el banco identifica a Lufthansa como uno de los principales beneficiarios en las rutas hacia Asia, mientras que Ryanair podría aprovechar el aumento del tráfico dentro de Europa gracias a su modelo de bajo coste y su fuerte presencia en trayectos de corta distancia.
JP Morgan destaca, además, que en el actual entorno de volatilidad Ryanair se mantiene como la aerolínea europea más defensiva. El banco considera que su estructura de costes, su fuerte cobertura de combustible y su posición dominante en vuelos intraeuropeos la convierten en la compañía mejor posicionada para capear el impacto del conflicto. Asimismo, señala que el valor acumula un descenso cercano al 14% en lo que va de año, lo que refuerza su atractivo relativo dentro del sector.
Pese a estas oportunidades a corto plazo, el banco advierte de que un conflicto prolongado podría terminar teniendo efectos negativos para todo el sector aéreo. Un petróleo persistentemente elevado y un deterioro del crecimiento económico global reducirían el poder adquisitivo de los consumidores y la confianza empresarial, lo que acabaría afectando a la demanda de viajes.
Además, JP Morgan recuerda que episodios geopolíticos anteriores —como la Guerra del Golfo o la invasión de Ucrania— provocaron caídas temporales en las reservas de vuelos y obligaron a algunas aerolíneas a ajustar capacidad o reducir rutas.
Dentro del sector europeo, el banco mantiene una visión selectiva sobre las principales compañías. JP Morgan tiene recomendación de sobreponderar para Ryanair, con un precio objetivo de 38 euros por acción. En el caso de Lufthansa, mantiene una recomendación neutral, con un precio objetivo de 8 euros, reflejando una visión más equilibrada sobre el potencial del valor tras su reciente recuperación bursátil.




