La IA no disipa las dudas: dos tercios de los inversores están preocupados por una posible burbuja
Janus Henderson Investors ha publicado los resultados de su "Encuesta a Inversores de 2026", que analiza la percepción de los inversores sobre la inteligencia artificial (IA). La investigación revela que, aunque más de la mitad de los inversores (61%) espera que la IA tenga un impacto positivo a largo plazo en los mercados, 9 de cada 10 inversores tienen algunas preocupaciones sobre la inversión en esta tecnología.

Dos tercios de los inversores (67%) están preocupados por una posible burbuja de la IA o una corrección del mercado impulsada por la IA a corto plazo. En un horizonte más amplio, la confianza se vuelve más constructiva: el 46% de los inversores espera que la IA tenga un impacto positivo moderado en la rentabilidad de los mercados durante los próximos cinco años, mientras que un segmento más reducido pero más optimista (15%) prevé un impacto positivo importante.
Cabe destacar que esta convicción más firme se da sobre todo entre los más jóvenes: el 31% de los millennials espera rendimientos "desmesurados", en comparación con el 14% de la generación X y solo el 8% de los baby boomers y mayores.
La preocupación más común entre los inversores es que la IA pueda no cumplir las expectativas (28%), seguida de los sesgos, el uso indebido o la falta de medidas de protección (24%), y el riesgo de que las inversiones en IA puedan estar sobrevaloradas (19%).
"En Janus Henderson, consideramos que la inteligencia artificial es un potente motor de cambio, que hay que abordar con una perspectiva disciplinada y centrada en el cliente. Estamos realizando importantes inversiones para acelerar nuestra transformación hacia la IA en todos nuestros equipos, con el fin de mejorar nuestra forma de trabajar y de ofrecer resultados", explica Ali Dibadj, CEO de Janus Henderson Investors.
Por su parte, Denny Fish, gestor de carteras del equipo de Tecnología e Innovación Global de la firma, destaca que "el escepticismo hacia la IA es comprensible, pero los inversores corren el riesgo de no distinguir entre el ruido de las valoraciones y el cambio estructural a largo plazo".
"No habrá una tendencia estructural más importante que la IA en toda nuestra vida. Pero los inversores necesitan paciencia y disciplina, porque, aunque la IA generará grandes ganadores con el tiempo, también dejará al descubierto a perdedores significativos por el camino. Creemos que esta divergencia creará oportunidades para los gestores activos", concluye.




