El gran batacazo del software abre una "oportunidad": las apuestas de JP Morgan
Cuando un sector pierde dos billones de dólares de capitalización y su ETF de referencia se desploma casi un 30% desde máximos, la reacción instintiva es apartarse. JP Morgan, sin embargo, hace justo lo contrario: entra. Para el banco estadounidense, la histórica caída del software en 2026 no es el preludio de un colapso estructural, sino una "oportunidad" para comprar calidad a precio de rebajas.

El miedo tiene nombre: inteligencia artificial. O, más concretamente, el temor a que los grandes modelos de lenguaje arrasen con modelos de negocio tradicionales. Pero el mercado, según la entidad, ha exagerado el escenario más negativo.
UN DESPLOME SIN RECESIÓN
El equipo liderado por Dubravko Lakos-Bujas sostiene que el software ha sufrido “la mayor corrección no asociada a recesión en más de 30 años”.
La factura: 2 billones de dólares evaporados y una reducción del peso del sector en el S&P 500 del 12% al 8,4%.
El iShares Expanded Tech-Software Sector ETF (IGV) llegó a caer más de un 20% en apenas tres semanas y aún cotiza un 28% por debajo de su máximo histórico de septiembre.
Es una capitulación amplia, que no ha distinguido entre compañías especulativas y líderes consolidados.
“Estamos viendo cómo el mercado descuenta un escenario extremo de disrupción por IA que es poco probable, al menos en los próximos tres a seis meses”, argumentan los estrategas. Es una frase clave: el mercado ha puesto precio al peor guion posible.
POSICIONAMIENTO EXTREMO, TERRENO FÉRTIL PARA EL REBOTE
Más allá de los fundamentales, la firma detecta una señal táctica potente: el posicionamiento. El interés corto en el sector está en niveles récord, mientras que los hedge funds han rotado hacia semiconductores vinculados a la IA y han abandonado el software.
Traducción bursátil: demasiados inversores están colocados en el mismo lado de la barca. Y cuando eso ocurre, el riesgo asimétrico suele apuntar hacia un rebote.
“Dado el posicionamiento extremo, el sesgo excesivamente bajista y unos fundamentales sólidos, creemos que el balance de riesgos se inclina hacia un rebote, especialmente en segmentos de mayor calidad como la ciberseguridad”, señala el banco.
No descartan más caídas, pero aconsejan empezar a añadir exposición.
LAS APUESTAS: CALIDAD Y RESILIENCIA A LA IA
La estrategia no es comprar cualquier título. JP Morgan propone una cesta de compañías consideradas resilientes frente a la amenaza de la IA y con valoración atractiva tras el castigo.
La mayor posición recomendada es Microsoft, prácticamente plana en los últimos 12 meses, pero con un descenso del 14% en 2026 y del 21% en los últimos seis meses
Pese a ello, 56 de los 60 analistas que la cubren mantienen recomendación de compra o fuerte compra.
También figura Snowflake, que se ha desplomado un 20% en el último mes y más de un 34% en tres meses, pero sigue contando con el respaldo mayoritario de Wall Street.
Completan la cesta, tal y como recoge CNBC, nombres como CrowdStrike, Zscaler y ServiceNow, todos ellos vinculados a ciberseguridad o software empresarial con modelos robustos.
El mensaje es claro: no se trata de apostar por promesas futuristas, sino por empresas con ventaja competitiva y capacidad de integrar -no sufrir- la revolución de la IA.
RECOMENDACIÓN TÁCTICA CON VISIÓN ESTRATÉGICA
La tesis de JP Morgan combina análisis fundamental y lectura de flujos. Por un lado, considera improbable que la IA destruya valor a la velocidad que el mercado teme. Por otro, identifica un posicionamiento tan negativo que cualquier sorpresa positiva puede desatar un giro violento al alza.
No es una llamada a la euforia, sino a la disciplina. “Recomendamos añadir exposición a compañías de mayor calidad y resilientes a la IA”, resume el banco. En otras palabras: comprar miedo, pero con criterio.
CUANDO EL MERCADO VENDE TODO, HAY QUE SABER ELEGIR
El software ha pasado de ser el niño mimado del mercado a convertirse en su chivo expiatorio. Pero la historia bursátil demuestra que las ventas indiscriminadas rara vez distinguen entre ruido y valor.
JP Morgan no niega el riesgo. Lo cuantifica, lo compara y concluye que está sobredimensionado. Para el inversor que busca oportunidades en sectores castigados, la clave no es adivinar el suelo exacto, sino identificar compañías capaces de salir reforzadas cuando el polvo se asiente.
Y, según el banco, ese momento podría estar más cerca de lo que muchos creen.



