Endesa invertirá 10.600 millones hasta 2028 y busca captar la demanda de los centros de datos
Endesa ha presentado este martes sus resultados de 2025, año que cerró con un beneficio neto de 2.198 millones de euros (+16%) y también su Plan Estratégico 2026-28, en el que plantea inversiones récord de 10.600 millones de euros, así como su intención de entrar en el negocio de los centros de datos.

Este nivel de inversión anunciado en el Plan supone elevar un 10% el volumen inversor respecto al plan anterior, que se situaba en 9.600 millones de euros, lo que entonces ya fue récord histórico.
"Endesa está excepcionalmente posicionada para liderar la transición energética y aprovechar las amplias oportunidades derivadas de la electrificación de la economía (transporte, industria y edificios), que permitirán que la demanda eléctrica crezca a 315 TWh en 2030 -y hasta 520 TWh en 2040- desde los 269 TWh de cierre de 2025", ha apuntado la compañía. También para atraer nuevos consumos procedentes de la industria y los centros de datos (que absorberán en torno al 5% de la demanda total en 2030, unos 15 TWh). "Esta electrificación permitirá ser más competitivos y reducir la dependencia energética del exterior, a la vez que se reducen las emisiones", afirma.
Cabe destacar que más de la mitad de los recursos del nuevo plan trienal, 5.500 millones (un 40% más que en el plan anterior), se destinarán a reforzar la red eléctrica "siempre que se apruebe el Real Decreto que permitirá invertir por encima del actual tope regulatorio, y se reconozca el 100% de las inversiones realizadas".
"Este fuerte desembolso abrirá la puerta a más conexiones de nuevos clientes en un contexto de saturación generalizada de esta infraestructura en toda España y en las zonas de distribución de Endesa: 88% y 94%, respectivamente", destaca la energética.
Por su parte, las inversiones en renovables sumarán otros 3.000 millones, el 28% del total, y "se guiarán por criterios selectivos y con foco en eólica e infraestructuras de almacenamiento", que sumarán conjuntamente 1.500MW de los 1.900MW que se prevé añadir a la base de generación renovable a cierre de 2028.
Endesa ha configurado una plataforma conformada por hasta 3.000MW de proyectos renovables híbridos en la Península Ibérica, que cuentan con suelo disponible con conexión a la red, disponibles para firmar contratos de suministro a largo plazo (PPA), como sería el caso con los centros de datos.
El negocio de comercialización de electricidad y gas absorberá otros 900 millones. "El refuerzo de la atención presencial, las alianzas como la cerrada con MasOrange para realizar ofertas cruzadas, y la consecución de eficiencias para mantener la competitividad en un mercado muy desafiante serán los ejes clave de esta actividad", dice la compañía.
Asimismo, Endesa ha aprovechado la presentación de su Plan para reiterar la "necesidad de adaptar el plan de cierre de centrales nucleares" acordado en 2019 a la evolución real del plan energético español (PNIEC), "para reforzar la seguridad de suministro ante el retraso significativo en el cumplimiento de los objetivos de potencia eólica y de almacenamiento cara a 2030". Lo dice en referencia a la central de Almaraz, de la que es dueña junto a Iberdrola y Naturgy.
Tal y como defiende, la tecnología nuclear resulta "la más competitiva y eficiente respecto a cualquier alternativa". "En condiciones de igualdad fiscal respecto de otras tecnologías, el coste de sustituir el perfil de la nuclear por un mix de solar, baterías y centrales de gas resultaría ser el doble que el de la energía nuclear", dice Endesa. Por ello, cree que "en tanto no se den las condiciones establecidas en el PENIEC, debería extenderse su funcionamiento, para seguir aportando firmeza al sistema y reduciendo costes y emisiones del sistema eléctrico".
PREVISIONES FINANCIERAS
Desde el punto de vista financiero, el Plan estima que en torno al 85% del Ebitda que se obtendrá en los tres próximos años (unos 18.000 millones de euros) está regulado o contratado, ya que "deriva de negocios regulados o actividades ya comprometidas". Esto, explica Endesa, "da una sólida visibilidad al mercado sobre el retorno de los activos y las inversiones de la empresa".
Igualmente, se prevé un crecimiento medio anual de los resultados del 4% "sustentado en el crecimiento en todos los negocios gracias al aumento de la inversión, el impulso a la productividad y la eficiencia".
Endesa espera lograr, de aquí a 2028, que el resultado bruto de explotación crezca una media del 4% anual y se sitúe entre 6.200 y 6.500 millones; que el beneficio ordinario neto se sitúe entre 2.500 y 2.600 millones, que se incrementaría igualmente un 4% anual en promedio; y situar la deuda neta en un rango de entre 14.000 y 15.000 millones, lo que supondría que la ratio de apalancamiento sería de 2,3 veces, desde 1,8 veces a final del pasado año.
Asimismo, el 80% de la inversión total de 10.600 millones se destinará a los dos grandes ámbitos de la transición energética: redes de distribución y renovables, que absorben 8.500 millones, un 10% más que en el plan anterior.
El reparto de los recursos entre ambos negocios cambia, sin embargo, de manera relevante, ya que crece un 40% el volumen destinado a la red mientras que se reduce un 20% el dedicado a renovables (debido a la aproximación más selectiva a este tipo de inversiones y a que determinados proyectos han sido reagendados a fechas posteriores a este plan), detalla la compañía.




