Asia se tiñe de rojo: el Kospi se hunde un 5% y activa un parón temporal de la negociación
Los mercados asiáticos han iniciado la semana con fuertes descensos, liderados por Corea del Sur, donde la presión vendedora ha sido especialmente intensa. El Kospi se hunde un 5%, porcentaje similar al que se deja el Kosdaq. Esto ha obligado a activar un parón temporal de la negociación (sidecar), según informaron las autoridades bursátiles locales. Entre los grandes valores, Samsung Electronics y SK Hynix han cedido un 5,55% y un 6,66%, respectivamente.

El tono negativo se ha extendido al conjunto de la región en una sesión marcada por el nerviosismo global tras el desplome histórico del oro y la plata del pasado viernes —que continúa hoy— y por la evaluación de nuevos datos macroeconómicos en China. En Hong Kong, el Hang Seng baja un 3%, mientras que el CSI 300 de China continental pierde un 2%. En Australia, el S&P/ASX 200 ha cedido un 1%. En Japón, el Nikkei 225 cae más de un 1%.
En el frente macro, los inversores han puesto el foco en la actividad manufacturera de China. La actividad fabril cobró impulso en enero, apoyada en el aumento de la producción y el adelanto de envíos antes del prolongado festivo del Año Nuevo Lunar. El índice PMI manufacturero general de China de RatingDog, elaborado por S&P Global, subió hasta 50,3 desde 50,1 en diciembre, en línea con lo esperado por el mercado. Una lectura por encima de 50 indica expansión, y supone el nivel más alto desde octubre.
Aun así, el dato no ha logrado calmar la aversión al riesgo. El desplome de los metales preciosos ha seguido pesando sobre el ánimo inversor. El oro cae alrededor del 6%, hasta la zona de los 4.430 dólares por onza, mientras que la plata cede un 6,7%, hasta los 73,43 dólares. El metal blanco, que había más que duplicado su precio en los últimos doce meses, se hundió alrededor de un 30% el viernes, mientras que el oro cayó un 9%.
La debilidad también se ha trasladado a otros activos de riesgo. El bitcoin ha vuelto a situarse en el centro de atención tras prolongar su corrección durante el fin de semana y perder el nivel de los 80.000 dólares por primera vez desde abril. En las primeras horas del lunes en Asia, la criptomoneda cotizaba en torno a los 76.700 dólares, reflejando un claro movimiento de reducción de riesgo tras el ajuste en los metales.
En paralelo, los futuros de Wall Street cotizan con descensos pronunciados. Los futuros del Dow Jones ceden un 0,9%, los del S&P 500 bajan un 1,27% y los del Nasdaq llegan a perder cerca de un 1,6%, después de un cierre de enero marcado por la volatilidad en Estados Unidos.
El viernes, las bolsas estadounidenses retrocedieron, con especial debilidad en el sector tecnológico, en una sesión en la que los inversores digirieron la decisión del presidente Donald Trump de nominar a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal. A pesar de las caídas de final de mes, el S&P 500 logró cerrar enero en positivo, aunque el arranque de febrero se presenta con elevada tensión y con Asia claramente inclinada hacia el lado vendedor.



