Asia cierra en verde tras la decisión del Banco de Japón y con menor tensión geopolítica
Las bolsas asiáticas han cerrado la sesión del viernes mayoritariamente al alza, en una jornada marcada por la decisión del Banco de Japón de mantener sin cambios los tipos de interés y por un tono algo más relajado en el frente geopolítico, lo que permitió prolongar el rebote visto en Wall Street.

El banco central japonés dejó su tipo de referencia en el 0,75%, en línea con lo esperado por el mercado, mientras el país se encamina hacia unas elecciones anticipadas el próximo 8 de febrero. La decisión tuvo un impacto mixto en el mercado de deuda: el rendimiento del bono japonés a 40 años cayó más de cuatro puntos básicos tras haber marcado máximos históricos a comienzos de semana, mientras que las rentabilidades de los tramos más cortos repuntaron ligeramente.
En este contexto, el Nikkei 225 avanzó un 0,29%, hasta los 53.846 puntos, y el Topix sumó un 0,37%. En Corea del Sur, el Kospi subió un 0,76%, apoyado por el buen tono general del mercado, mientras que el Kosdaq, de perfil más tecnológico, repuntó un 2,43%.
En China, el comportamiento fue dispar. El índice de Shanghái cerró con una subida del 0,33%, mientras que el CSI 300 retrocedió un 0,45%. En Hong Kong, el Hang Seng logró avanzar en torno a un 0,4%, apoyado por valores cíclicos.
La tecnología fue uno de los focos de atención de la sesión tras el desplome de Intel en el after hours americano. En Japón, SoftBank cayó más de un 4%, Lasertec se dejó cerca de un 6% y Tokyo Electron retrocedió más de un 1%. En Corea del Sur, SK Hynix cedió alrededor de un 1%.
En Australia, el S&P/ASX 200 sumó un 0,13%, en una sesión sin grandes referencias locales y siguiendo la estela del resto de mercados de la región.
En el plano macroeconómico, los inversores también han tenido en cuenta la moderación de la inflación en Japón, que en diciembre se situó en el 2,1%, su nivel más bajo desde marzo de 2022, mientras que la inflación subyacente quedó en el 2,4%, en línea con las previsiones. Todo ello refuerza la cautela del mercado ante los próximos pasos del Banco de Japón, en un entorno todavía marcado por la incertidumbre política y monetaria.




