Caídas destacadas en Wall Street con el petróleo al alza y la mira en Goldman y Morgan Stanley
Wall Street cae este jueves en un contexto marcado por el repunte del petróleo en plena guerra entre Estados Unidos e Irán y por nuevas señales de cautela sobre la economía estadounidense.

La presión sobre los mercados llega en paralelo a un nuevo repunte del crudo. El West Texas Intermediate (WTI) sube alrededor de un 4,5%, hasta 91,20 dólares por barril, mientras que el Brent avanza cerca de un 4,7%, hasta 96,29 dólares, después de haber llegado a rozar los 100 dólares durante la sesión.
El mercado sigue pendiente del impacto del conflicto en el suministro energético mundial. A última hora del miércoles, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció que el país liberará 172 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica, un proceso que se prolongará durante unos 120 días. La decisión llega después de que el presidente Donald Trump señalara que recurriría a estas reservas para intentar contener el repunte del crudo.
Sin embargo, la medida, que se incluye dentro de la acción conjunta de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar 400 millones de barriles para compensar las interrupciones en el suministro derivadas del conflicto no ha logrado calmar a los mercados.
GOLDMAN RECORTA SUS PREVISIONES ECONÓMICAS
Goldman Sachs ha recortado sus previsiones para la economía estadounidense al analizar el impacto de la guerra con Irán en su último informe publicado anoche.
Los economistas Manuel Abecasis y David Mericle señalan que el principal canal de transmisión del conflicto hacia la economía de EEUU es el precio del petróleo. El equipo de materias primas del banco ha elevado por segunda vez en poco más de una semana sus previsiones para el crudo y ahora espera que el Brent promedie 98 dólares por barril entre marzo y abril, cerca de un 40% por encima de la media registrada en 2025.
Según sus cálculos, una subida sostenida del 10% en el precio del petróleo eleva la inflación en dos décimas y la inflación subyacente en cuatro centésimas, al tiempo que reduce el crecimiento del PIB en aproximadamente una décima.
Goldman también advierte de que el impacto del conflicto va más allá de la energía. Las tensiones geopolíticas pueden afectar a las cadenas de suministro de productos clave, desde fertilizantes hasta helio —utilizado también en la producción de semiconductores—, y aumentar la incertidumbre económica.
Además, el endurecimiento de las condiciones financieras también pesa sobre las perspectivas económicas. Según el banco, cada punto de endurecimiento en su índice de condiciones financieras reduce el crecimiento del PIB en un punto al año siguiente, y este indicador ya se ha tensado en 0,2 puntos porcentuales.
El aumento del riesgo geopolítico también puede afectar a la inversión empresarial, la contratación y la confianza del consumidor, especialmente cuando coincide con subidas del petróleo como ocurre actualmente.
Con todo ello, Goldman espera ahora que la inflación medida por el índice PCE —la referencia preferida de la Reserva Federal— alcance el 2,9% interanual en diciembre, ocho décimas por encima de su previsión anterior. La inflación subyacente subiría hasta el 2,4%.
El banco también ha rebajado su previsión de crecimiento y ahora espera que el PIB interanual del cuarto trimestre se sitúe en el 2,2%, tres décimas menos que antes. Además, prevé que la tasa de paro alcance el 4,6% a finales de año y sitúa en el 25% la probabilidad de recesión en los próximos 12 meses.
Este escenario también implica que la Reserva Federal podría retrasar los recortes de tipos de interés, que Goldman espera ahora para septiembre y diciembre, en lugar de junio y septiembre.
En la agenda macro, este jueves se han conocido las peticiones semanales de desempleo, que han caído a 213.000 ligeramente por debajo de las 215.000 esperadas.
TENSIÓN EN EL CRÉDITO PRIVADO
En el plano corporativo, el mercado también sigue de cerca a Morgan Stanley después de que el banco haya limitado las retiradas de dinero en uno de sus fondos de crédito privado.
El vehículo, North Haven Private Income Fund, recibió solicitudes de reembolso cercanas al 11% de los activos, muy por encima del límite trimestral del 5% que permite el fondo. Como resultado, la entidad solo pudo atender parcialmente las peticiones de retirada.
El episodio ha reavivado el debate en Wall Street sobre los riesgos de liquidez en el mercado de crédito privado, un segmento que ha crecido con fuerza en los últimos años y que invierte en activos menos líquidos.
Mientras tanto, la tensión geopolítica sigue escalando. Las fuerzas estadounidenses hundieron el martes 16 buques iraníes dedicados a la colocación de minas cerca del estrecho de Ormuz, mientras el tráfico de petroleros continúa paralizado ante el riesgo de ataques.
Además, durante la noche se registraron nuevos incidentes en el golfo Pérsico, donde tres buques extranjeros resultaron alcanzados mientras navegaban cerca del estratégico paso marítimo.
La escalada del conflicto y el encarecimiento del petróleo vuelven a alimentar los temores del mercado a un nuevo repunte de la inflación, un factor que ya presionó a la baja a los principales índices estadounidenses en la sesión del miércoles.
OTROS MERCADOS
El euro se cambia a 1,1563 dólares (-0,02%) mientras el dólar sigue consolidándose como activo refugio en toda esta crisis. El petróleo sube un 5% (barril Brent: 97,05 dólares; barril WTI: 91,51 dólares).
El oro está plano (5.185 dólares) y la plata avanza un 1,95% (87,20 dólares).
La rentabilidad del bono americano a 10 años sube al 4,212%.
El bitcoin cotiza en 70.730 dólares y el ethereum, en 2.075 dólares.




