Caídas destacadas en Wall Street en plena crisis en Oriente Medio
Wall Street cotiza con caídas destacadas este martes tras el signo mixto de un lunes en el que los inversores estadounidenses compraron en las caídas tras el estallido del conflicto en Oriente Medio entre Estados Unidos, Irán e Israel.

Y es que la tensión en la región está lejos de desaparecer. Tras los ataques sobre Irán que acabaron con la vida del ayatolá Alí Jameneí, hasta entonces líder supremo del país, Teherán no tardó en responder y en atacar tanto territorio israelí como bases estadounidenses, además de otros países del golfo Pérsico.
Ayer, el presidente estadounidense Donald Trump reconoció que la ofensiva va "muy por delante" de lo previsto en cuanto a objetivos, al tiempo que advirtió que sus planes durarán semanas. Asimismo, el mandatario ha amenazado con responder "pronto" al ataque iraní a su embajada en Riad, la capital de Arabia Saudí. Ayer, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijaní, afirmó que su país no negociará con Estados Unidos.
CAOS EN EL MERCADO PETROLERO
Todo esto, mientras el petróleo sigue subiendo. El crudo sigue fuera de control y sube más de un 6%, con el Brent intercambiándose por 83 dólares el barril y el WTI, por 76 dólares. El cierre del estrecho de Ormuz está siendo clave en este movimiento al alza, así como el del gas, cuyos precios se han disparado hoy otro 30% tras subir ayer un 40%. Por esta vía marítima circula una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gran parte del de gas. Por si fuera poco, las aseguradoras han cancelado sus coberturas a las compañías cuyos buques decidan pasar por este canal.
A ello hay que sumar que el segundo mayor exportador de gas licuado del mundo, Catar, ha paralizado las entregas después de que los ataques iraníes de este lunes obligaran a Doha a cerrar la mayor terminal del mundo, responsable del 20% de la oferta mundial.
Este factor es lo que más está presionando a la renta variable en todo el mundo, ya que el mercado teme que el conflicto se prolongue durante más tiempo del esperado. "Existen riesgos significativos de escalada y durabilidad, es decir, el conflicto se prolongará más tiempo y atraerá a más participantes que eventos anteriores", señala Neil Wilson, estratega de Saxo UK. Además, este experto cree que la situación podría cambiar rápidamente dependiendo de lo que ocurra en Irán.
"Históricamente, lo que a corto plazo parece una crisis geopolítica tiende a resolverse en gran medida desde la perspectiva del mercado durante los seis meses siguientes, y cuando no es así, a menudo es debido a una recesión económica que la crisis geopolítica no causó", destaca Ryan Detrick, estratega jefe de mercado de Carson Group.
Según este analista, el mercado "ya ha estado incorporando la posibilidad de un conflicto durante un mes, lo que puede limitar la magnitud de un movimiento adicional y podría provocar un rebote más rápido cuando el mercado vea un camino probable hacia la resolución".
Por su parte, Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, señala que el optimismo que permitió a los índices estadounidenses salvarse ayer de la quema está desapareciendo. Si estos miedos se trasladan a las perspectivas económicas del país y, en consecuencia, a las previsiones de recortes de tipos de la Reserva Federal (Fed), la renta variable norteamericana podría verse en problemas.
En ese contexto, las acciones tecnológicas se encontrarían entre las más perjudicadas. Y es que las big tech siguen muy expuestas a un posible cambio de sentimiento del mercado, pues la euforia por la inteligencia artificial (IA) parece (increíblemente) cosa del pasado. Según Ozkardeskaya, las caídas de las últimas semanas dejan claro que los inversores no están cómodos con el enorme gasto de capital de las empresas, cada vez más financiado con deuda, y con las dudas respecto a cómo rentabilizar dichas inversiones.
"El aumento de los precios de la energía solo amplificaría el tamaño de una futura corrección. Entonces, ¿qué sigue? Un analista de Goldman Sachs argumentó que la única forma de subir desde aquí es bajar, sugiriendo una corrección antes de nuevas ganancias. Nunca es prudente vender en pánico, pero dada la visibilidad limitada, la actual venta aún no parece suficientemente convincente para comprar en la caída", sentencia Ozkardeskaya.
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
En el plano empresarial, se conocerán los resultados de la empresa de ciberseguridad CrowdStrike. Más adelante en la semana, será el turno del fabricante de chips Broadcom y del gigante del comercio minorista Costco.
En otros mercados, el euro sigue devaluándose frente al dólar (-0,67%, $1,1607). El oro cae un 1,7% (5.217 dólares) y la plata cede casi un 7% (82,8 dólares).
El rendimiento del bono estadounidense a 10 años se acerca al 4,1%.
El bitcoin cae hasta los 67.000 dólares y sigue siendo incapaz de superar los 70.000.




