La tensión en Oriente Medio ante el conflicto en Irán dispara el precio del gas un 25%
El gas ha disparado su cotización alrededor de un 25%, impulsada por las tensiones en Oriente Medio iniciadas este fin de semana tras los ataques a Irán lanzados por Israel con apoyo de EEUU, después de que Irán rechazara las demandas de frenar su programa nuclear y de que la ronda de conversaciones, celebrada el jueves pasado, terminara sin un acuerdo.

Los ataques contra Irán provocaron la muerte del líder supremo del país, el ayatolá Ali Jamenei, mientras que Irán ha lanzado ataques de represalia contra bases estadounidenses en la región. El conflicto se ha extendido al Líbano, tras un ataque de la milicia chií proiraní Hizbula contra territorio israelí.
La presión se ha acentuado después de que Irán haya atacado el estrecho de Ormuz, entre Omán e Irán, por el que pasan diariamente buques que transportan alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas del mundo. En respuesta, los petroleros detuvieron su movimiento para proteger su carga y aún no han reanudado su actividad normal.
"La probabilidad de que Irán tome medidas extremas es innegablemente mayor que nunca, ya que el régimen lucha por sobrevivir, pero aún consideramos improbable que Irán pueda interrumpir los flujos de petróleo y gas durante tanto tiempo como para desencadenar una crisis energética mundial", apuntan desde Danske Bank.
Como explica Norbert Rücker, director de Economía e Investigación de Próxima Generación, Julius Baer, "el comercio desde el Golfo Pérsico a través del estrecho de Ormuz es la base de este conflicto y sus implicaciones para la economía mundial, en particular en lo que respecta al flujo de petróleo y gas desde los productores de Oriente Medio hasta los consumidores de Asia y Europa".
"El comercio se ha paralizado en gran medida por razones de precaución. El riesgo de interrupción depende en gran medida de cómo se desarrolle el conflicto, de la resistencia del régimen iraní y de su fuerza militar y líneas de mando. En cualquier caso, tal intento provocaría una feroz contraofensiva, involucrando al conflicto a las potencias regionales, incluyendo a Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, y sería improbable que se mantuviera. Por lo tanto, el escenario más temido de una interrupción del suministro de petróleo y gas, con consecuencias económicas, requiere graves daños a la infraestructura, en lugar del cierre del estrecho de Ormuz, que debería haber ocurrido en los primeros días del conflicto", afirma.
Cree que el comercio a través del estrecho probablemente permanecerá paralizado durante días, si no semanas. "La reducción de las exportaciones de gas natural licuado de Qatar debería impulsar al alza los precios del gas a nivel mundial. Sin embargo, la demanda cae durante la temporada media, entre los períodos pico de calefacción invernal y refrigeración estival, lo que reduce el riesgo de escasez de suministro por el momento", dice.
Durante las próximas semanas, su escenario base "muestra el patrón habitual de un breve, pero esta vez más intenso, aumento en los precios del petróleo y el gas. Este patrón podría prolongarse por las complicaciones asociadas con una misión de cambio de régimen, o acortarse por el agotamiento militar de Irán. En este escenario base, durante los próximos meses, los precios del petróleo se determinarán en función de si Irán experimenta una interrupción de las exportaciones y, de ser así, si la compensación proviene de las naciones petroleras o del sector estadounidense del gas de esquisto".
Por su parte, Sergio Ávila, senior market analyst en IG, señala que "Qatar aporta cerca del 20% del gas natural licuado que se consume en todo el mundo y toda esa exportación depende de que el estrecho de Ormuz permanezca abierto. A diferencia del petróleo, el GNL no tiene rutas alternativas inmediatas: no hay un gasoducto que sustituya ese volumen en días. Por el estrecho circula además el 30% del gas mundial transportado por vía marítima".
Como recuerda, "Europa ya vivió en 2022 lo que pasa cuando el gas escasea de golpe: facturas desorbitadas, inflación disparada y una crisis industrial que tardó años en digerirse. Si el corte se sostiene, los precios del GNL podrían volver a probar máximos históricos. El riesgo real no es la semana que viene, es si el conflicto se cronifica".
Mientras, los analistas de ING calculan que si los mercados de GNL comienzan a descontar pérdidas prolongadas en el suministro catarí, el TTF podría dispararse hacia los 80-100 euros/MWh.
Destacan que, "en el caso del gas natural, hasta 125.000 millones de metros cúbicos de GNL están en riesgo, lo que representa alrededor del 3% del consumo mundial de gas natural, pero el 22% del comercio mundial de GNL. Sin embargo, los aproximadamente 15.000 millones de metros cúbicos que exporta Omán correrán un riesgo menor, dado que los cargamentos no necesitan navegar por el estrecho de Ormuz, pero aun así estarán muy cerca del peligro".
Además, creen que probablemente se establecerán paralelismos con 2022 y la invasión rusa de Ucrania: "En el período previo a la invasión rusa de Ucrania, cerca de 160.000 millones de metros cúbicos de gas ruso (gasoductos y GNL a la UE) estaban en riesgo. El mercado se encuentra relativamente mejor posicionado ahora, dada la acumulación de capacidad de exportación de GNL, principalmente desde EEUU. Desde principios de 2025, hemos visto la puesta en marcha de alrededor de 40.000 millones de metros cúbicos de capacidad estadounidense, mientras que otros 14.000 millones de metros cúbicos están previstos para este año, y habrá una cantidad significativamente mayor en los próximos años. Sin embargo, a corto plazo, las ampliaciones de capacidad están muy por debajo de las posibles pérdidas de suministro en el Golfo Pérsico".
"Un mercado más competitivo haría que Asia y Europa compitieran más agresivamente por los cargamentos de GNL, lo que impulsaría los precios al alza. Los compradores asiáticos, sensibles a los precios, probablemente se retirarían del mercado, mientras que Europa probablemente no cometería el mismo error que en 2022, donde los compradores adquirieron agresivamente independientemente de los niveles de precios", indican.




