JP Morgan sigue neutral en Colonial y baja su precio ante "la falta de catalizadores a corto plazo"
Los analistas de JP Morgan han rebajado el precio objetivo de Colonial desde los 6,7 euros hasta los 6,4 euros "debido a la disminución de los beneficios", al tiempo que mantienen su recomendación neutral ante "la falta de catalizadores a corto plazo".

Según explican en su último informe, la compañía inmobiliaria "representa una oportunidad única en el mercado europeo de oficinas, con especial atención a París, Madrid y Barcelona" y valoran "muy positivamente la cartera de Colonial, ya que se ubica en emplazamientos privilegiados con una sólida gestión".
Asimismo, observan "una importante cartera de proyectos de desarrollo, que incorpora espacios modernos y eficientes en ubicaciones estratégicas". Sin embargo, su reserva, por el momento, "a pesar de la mayor estabilidad de la rentabilidad, reside en el ratio préstamo-valor (LTV), que sigue siendo elevado", dicen.
Sin catalizadores a corto plazo, la entidad ha actualizado su modelo tras los resultados del ejercicio fiscal 2025 y revisado a la baja las estimaciones de BPA en un 4% para 2026 y en un 8% para 2027 "debido a un impacto de desinversión de 500 millones de euros con una rentabilidad del 4% y una menor progresión de los ingresos por alquileres por una menor indexación".
"Esto nos deja con un crecimiento anual del BPA del 2% en 2026-2027, seguido de una aceleración del 5% en 2028 gracias a la finalización de los proyectos Alpha X. Nuestras estimaciones también incluyen la cancelación de 5 millones de acciones propias, pero no la recompra de 50 millones de euros lanzada a finales de febrero, cuyo objetivo es recomprar aproximadamente el 1,5% de las acciones, con el fin de lograr un aumento del BPA de aproximadamente el 1,5% en 2026", indican.
Además, desde JP Morgan apuntan a varios riesgos tanto para la calificación como para el precio objetivo.
El primero de ellos es que Colonial está "fuertemente concentrada en el sector de oficinas, por lo que cualquier cambio en la demanda de espacio (influenciada por el crecimiento económico) probablemente afectará la ocupación, los alquileres y el potencial de ingresos".
También existe el riesgo de la financiación mediante deuda, dada la naturaleza intensiva en capital del sector inmobiliario: "La necesidad de financiar a la empresa se ve afectada por la disposición de los prestamistas a conceder préstamos. Colonial tiene una necesidad limitada de deuda adicional a corto plazo, aunque este sigue siendo un riesgo a largo plazo".
A ello se suma el riesgo de insolvencia o falta de liquidez de los inquilinos, así como posibles riesgos políticos en España y Francia. Y "Colonial está expuesta al riesgo político en ambos países". Por último, entre los riesgos al alza se incluyen una menor atención del mercado al balance, una mayor actividad de arrendamiento en los proyectos en desarrollo (a alquileres más altos) y la obtención de beneficios superiores a los esperados, concluyen.




