La inflación de EEUU se cuela en la batalla por los tipos de interés: ¿qué se espera?
El mercado se prepara para conocer este martes el IPC de Estados Unidos (EEUU) de diciembre, un dato que siempre tiene el potencial de mover las bolsas por su relación con los tipos de interés, aunque en este caso su impacto puede ser mayor tras el enésimo capítulo del enfrentamiento entre el presidente del país, Donald Trump, y el de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell.

Desde su regreso a la Casa Blanca hace ya más de un año, Trump ha mostrado en múltiples ocasiones su descontento con el banco central, al que exige unos tipos de interés más bajos. El mandatario no ha dudado en cargar contra Powell, y el último capítulo de esta batalla se ha producido esta misma semana, cuando el Departamento de Justicia ha abierto una investigación contra el banquero central por la renovación de la sede de la Fed en Washington, en la que se han gastado 2.500 millones de dólares, y también por el testimonio que prestó al respecto ante el Congreso.
Con este contexto, la publicación del IPC cobra especial interés, ya que un dato mejor de lo esperado puede hacer que Trump aumente su presión sobre la Fed, mientras que, en el caso contrario, el banco central podría ver reforzados sus argumentos para mantener las tasas sin cambios.
El consenso de analistas cree que el índice general se mantendrá en diciembre en el 2,7% interanual, mientras que en el caso de la tasa subyacente anticipa un repunte de una décima, que la dejaría también en el 2,7%.
Sin embargo, los analistas de Oxford Economics señalan que los datos que se conocerán este martes pueden incluir alguna distorsión motivada por el cierre del Gobierno estadounidense en los últimos compases del curso pasado, lo que provocó que no recopilaran los datos de varias semanas para los principales indicadores macroeconómicos.
"Las interrupciones en la recopilación de datos relacionadas con el cierre seguirán enturbiando las cifras. Dado que el gobierno federal no reabrió hasta mediados de noviembre, la recopilación de datos para el IPC de noviembre se limitó a la segunda mitad del mes, cuando las promociones navideñas son más frecuentes, lo que generó un sesgo a la baja en el IPC de ciertos productos básicos, como la ropa y los artículos de ocio, en la última lectura. Prevemos cierta recuperación en diciembre", detallan.
Mientras tanto, creen que la lectura interanual del IPC seguirá "deprimida" en diciembre, ya que "la Oficina de Estadísticas Laborales asumió que no hubo inflación en los alquileres en octubre, y la agencia aclaró que este sesgo a la baja se corregirá en abril".
"Creemos que los índices de precios al consumidor (IPC) general y subyacente aumentaron un 0,3% intermensual en diciembre", destacan.
Además, estos expertos señalan que "la fortaleza del crecimiento de la productividad significa que las tasas actuales de crecimiento salarial no están ejerciendo tanta presión al alza sobre la inflación, y la desaceleración del crecimiento de los costos laborales unitarios apunta a una mayor moderación de la inflación de los servicios durante el próximo año, en consonancia con el retorno de la inflación a la meta del 2% de la Fed".
¿EL INICIO DE UN PROCESO DESINFLACIONARIO?
Por su parte, los expertos de TD Securities explican que, sea cual sea el resultado del informe de diciembre, estas cifras no alterarán su opinión de que "la desinflación gradual será la historia en el segundo semestre de 2026", ya que esperan "que la inflación básica del IPC termine el año en el 2,6% en el cuarto trimestre".
"Prevemos que la inflación subyacente del IPC se disparará al 0,37% intermensual en diciembre, con un aumento ligeramente menor del 0,34% en el índice general. El informe reflejará una recuperación significativa después de que los problemas de recaudación (debido al cierre del gobierno) afectaran los datos del IPC de octubre y noviembre", indican.
Sin embargo, alertan de que los riesgos para sus proyecciones "están sesgados al alza", aunque aconsejan a los inversores no reaccionar en exceso a "un dato de inflación más elevado, dadas las recientes distorsiones en los datos del IPC".
UN PANORAMA COMPLETO
El dato de inflación se conocerá dos semanas antes de la primera reunión de la Fed del año, que una vez más estará cargada de tensión por el conflicto con Trump. Sin embargo, el banco central tiene más aspectos de los que preocuparse, ya que, mientras la inflación está acusando los aranceles menos de lo esperado, el mercado laboral, incluido en el doble mandato del banco central, comienza a centrar las preocupaciones sobre la economía estadounidense.
El último informe de empleo, conocido el pasado viernes, fue peor de lo esperado al mostrar la creación de 50.000 puestos de trabajo en diciembre, por debajo de los 60.000 esperados por el consenso de analistas.
Bret Kenwell, analista de mercados de EE UU de eToro, destaca que "un enfriamiento gradual del mercado laboral, como el que tenemos ahora, podría acabar empujando a la Reserva Federal a tomar medidas más pronto que tarde, especialmente con un nuevo presidente de la Fed a finales de este año".



