La gran incógnita que inquieta a los inversores al inicio del segundo trimestre
El tiempo avanza rápidamente y los inversores ya encaran el segundo trimestre del año. Lo hacen en un clima de incertidumbre provocado por los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, también parecen atrapados en una especie de trance optimista, aferrándose a las señales positivas y manteniendo su apuesta por los mercados bursátiles... al menos a este lado del Atlántico.

En este punto, surge una pregunta clave que muchos se hacen y cuya respuesta no es sencilla: ¿Podrán las bolsas europeas mantener su tendencia alcista mientras Wall Street sigue en caída? En otras palabras, ¿serán capaces los índices del Viejo Continente de ignorar la incertidumbre provocada por los aranceles y continuar subiendo, incluso si los mercados estadounidenses siguen perdiendo terreno?
Muchos estrategas confían en que Europa mantendrá su solidez, respaldada por sus propias herramientas para impulsar la economía, lo que a su vez beneficiaría a sus empresas y mercados bursátiles. El plan fiscal anunciado por Alemania este mes refuerza esta teoría. Sin embargo, asumir que el continente seguirá adelante como si nada podría ser arriesgado, especialmente cuando en Estados Unidos los aranceles de Trump han elevado el temor a una posible recesión.
Subestimar los riesgos sería un error, incluso si el impacto en Europa está tardando en materializarse
La conocida expresión del mundo bursátil que dice que cuando Estados Unidos estornuda, el mundo se resfría es tan famosa por algo. Aunque las bolsas europeas han logrado mantenerse firmes mientras Wall Street cae, el miedo y la incertidumbre siguen latentes. Como advierten los expertos de Bankinter en su informe de perspectivas para el nuevo trimestre, subestimar los riesgos sería un error, incluso si el reajuste en Europa está tardando en materializarse.
"No sería la primera vez que sucede así. El mercado americano se adapta al cambio y alerta siempre antes. Controlar riesgos debe ser la prioridad, al menos hasta verano", afirman.
Los aranceles de EEUU darán lugar a una reducción de los beneficios empresariales que, como bien explica el banco, son los que determinan, como factor principal, las valoraciones de las compañías y, por extensión, la evolución de las bolsas. "Así que, obviamente, a menores beneficios, menores valoraciones y evolución más modesta de las bolsas". Además, una inflación superior provocada por estos aranceles suele venir acompañada de tipos de interés superiores (o menos bajos), "factor que también hace que las valoraciones de las compañías sean inferiores y, por extensión, de las bolsas".
EL GRAN CONTRASTE
Al cierre del primer trimestre, un vistazo a la evolución de los índices americanos frente a los europeos evidencia el enorme contraste entre el comportamiento de unos y otros. Mientras que el Dow Jones está plano en el año, el S&P 500 cede alrededor de un 3% y el Nasdaq 100, en torno al -6%, en Europa lo que predominan son las subidas de doble dígito.
A la cabeza de todos, gracias al espectacular comportamiento de los bancos, está el Ibex, con avances del 15% en el trimestre, seguido del Dax (aupado por al plan fiscal anunciado por Alemania), que se revaloriza en torno a un 13%. El EuroStoxx sube un 10% y el Cac, en torno a un 8%.
"Europa va muy bien, no hay nada que haga pensar en un recorte", afirma César Nuez, analista técnico de Bolsamanía y responsable de Trader Watch. No obstante, también muestra su preocupación por los importantes "nubarrones" en EEUU. "Si los índices allí acaban cayendo más, van a arrastrar a todos", señala tajante.
Indra es el valor del Ibex que más sube en el trimestre (+57%) en el marco del mayor gasto en defensa e infraestructuras anunciado por Alemania y el conjunto de la Unión Europea (UE) a medida que Europa se replantea su política de defensa por la postura de Trump respecto a Ucrania.
Detrás de la compañía se sitúan, uno a uno, todos los bancos, con alzas de entre el 35% y el 45% impulsados por el aumento de la rentabilidad de los bonos de deuda soberana que poseen en sus carteras. Este repunte en los rendimientos se debe, en gran parte, al plan alemán, que ha generado expectativas de mayor crecimiento.
EVENTOS DISRUPTIVOS
Este miércoles, 2 de abril, tiene lugar el que Trump ha llamado Día de la Liberación, uno más de los sucesos o eventos disruptivos a los que viene enfrentándose el mercado desde que el mandatario asumió la presidencia.
¿Tiene sentido pensar que Estados Unidos caerá en una recesión y que Europa se librará de las consecuencias?
Este día, Trump anunciará sus aranceles recíprocos, después de haber comunicado aranceles del 25% sobre todos los coches no fabricados en EEUU. La cuestión es si, como ha ocurrido con estos últimos, las bolsas europeas conseguirán aguantar la presión y seguir subiendo. El hecho de que Trump haya dicho que estos aranceles serán más "indulgentes" que recíprocos, sumado a que es un evento que el mercado lleva mucho tiempo esperando, podría limitar el impacto...
Con todo, la experta de Swissquote Bank, Ipek Ozkardeskaya, tiene claro que es difícil ser optimista cuando sabemos que habrá represalias para EEUU por todos estos aranceles y que la incertidumbre continuará.
"(Las represalias) afectarían las exportaciones estadounidenses, frenarían el crecimiento económico, aumentarían la inflación y, en consecuencia, elevarían el riesgo de estanflación. La Reserva Federal podría intervenir para brindar apoyo, pero la incertidumbre en torno a los aranceles presionará inevitablemente las ganancias empresariales, afectará los planes de inversión en capital (capex) y podría seguir debilitando la renta variable en EEUU antes de que un posible rescate de la Fed estabilice la situación", dice Ozkardeskaya.
Llegados a este punto, vuelve a plantearse la misma duda que al comienzo del artículo. ¿Podrá Europa obviar todo lo malo que se espera que ocurra en EEUU? ¿De verdad tiene sentido pensar que Estados Unidos caerá en una recesión y que Europa se librará de las consecuencias?