China arranca 2026 con un superávit comercial récord y unas exportaciones muy por encima de lo esperado
China ha iniciado 2026 con una fuerte expansión de su comercio exterior. El superávit comercial del país alcanzó 213.620 millones de dólares en el periodo combinado de enero y febrero, el nivel más alto registrado para estos dos meses desde que hay registros, muy por encima de los 179.600 millones que esperaban los analistas, según datos oficiales de aduanas.

China suele agrupar los datos de enero y febrero para evitar distorsiones derivadas del cambio de fechas del Año Nuevo Lunar. En este periodo, las exportaciones crecieron un 21,8% interanual, muy por encima del 7,1% previsto por el consenso, mientras que las importaciones aumentaron un 19,8%, frente al 6,3% esperado, lo que refleja la fortaleza del comercio del gigante asiático pese a las tensiones comerciales con Estados Unidos.
Por socios comerciales, el comercio con EEUU cayó un 16,9%, hasta 609.710 millones de yuanes, en un contexto marcado por los aranceles todavía vigentes entre ambos países. Por el contrario, el intercambio con la Unión Europea aumentó un 19,9%, hasta 998.940 millones de yuanes, mientras que el comercio con la ASEAN creció un 20,3%, hasta 1,24 billones de yuanes.
Los datos confirman la fortaleza del motor exportador chino al inicio del año. Según ING, el crecimiento del 21,8% interanual supone el mayor avance desde enero de 2022 y ha estado impulsado principalmente por sectores como semiconductores, automóviles y buques, además del fuerte aumento de las exportaciones de productos tecnológicos.
El banco destaca que la debilidad de las ventas a EEUU se ha visto compensada con creces por el aumento de las exportaciones a otras regiones, con fuertes incrementos hacia África, la Unión Europea, Corea del Sur o Australia. En paralelo, las importaciones también han arrancado el año con fuerza, impulsadas sobre todo por productos tecnológicos y maquinaria, lo que puede favorecer un mayor equilibrio comercial y beneficiar a los socios comerciales de China.
El fuerte comportamiento del comercio llega además después de que la inflación china registrara su mayor repunte en más de tres años y de que el Gobierno fijara un objetivo de crecimiento del PIB de entre el 4,5% y el 5% durante las reuniones políticas conocidas como las Dos Sesiones.
A pesar del sólido inicio del año, los analistas advierten de que el ritmo de crecimiento del comercio podría moderarse a lo largo de 2026, en un entorno marcado por las tensiones geopolíticas y la incertidumbre sobre la evolución de la economía mundial. No obstante, ING señala que si se mantiene la fortaleza de la demanda global y se reduce la presión procedente de EEUU, las exportaciones chinas podrían seguir sorprendiendo al alza en los próximos meses.




