Chevron y las petroleras de EEUU suben tras el ataque a Venezuela y la captura de Maduro
Las acciones de Chevron y de las principales compañías petroleras estadounidenses han subido en Wall Street impulsadas por la intervención militar de EEUU en Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro. Y es que Donald Trump ya ha asegurado que la inversión de Washington en el sector energético venezolano es ahora un objetivo central para su administración.

Así, los títulos de Chevron han ganado un 5,11%, mientras que los de Exxon Mobil han avanzado un 2,25%, los de ConocoPhillips se han revalorizado un 2,62% y Halliburton se ha disparado un 7,85%.
Esto, después de que Trump haya afirmado que Washington va a "dirigir" el país latinoamericano "hasta que podamos hacer una transición segura y adecuada" y que necesita "acceso total (...) al petróleo y a otras cosas en su país" para "reconstruirlo".
De hecho, el mandatario ha lamentado que "el petróleo fluye a un nivel muy bajo", por lo que ha apuntado a "grandes inversiones de las compañías petroleras para recuperar la infraestructura", para lo que "las empresas están listas para entrar".
"Vamos a hacer que el petróleo fluya como debería. Venderemos grandes cantidades de petróleo a otros países; muchos lo están usando ahora, pero diría que muchos más vendrán", ha recalcado el presidente de EEUU.
A este respecto, cabe destacar que Chevron es la única gran petrolera estadounidense que opera en Venezuela. La compañía exportó cerca de 140.000 barriles por día en el cuarto trimestre de 2025, según datos de la consultora energética Kpler.
Con todo, el analista británico Neil Wilson asegura que "no estoy seguro de que vayamos a ver a Chevron entrar y hacer que Venezuela vuelva a bombear 4 millones de barriles diarios; tomará un año y requerirá decenas de miles de millones de dólares de inversión. ¿Realmente habrá este tipo de inversión? ¿Cuánto tiempo llevará? ¿Realmente cederán el control los generales a cargo de Venezuela?".
No obstante, lo que sí está claro es que cualquier rehabilitación del sector petrolero venezolano podría requerir años y miles de millones de dólares de capital.
Es más, tal y como apunta Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote, Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo (más de 300.000 millones de barriles, incluso más que Arabia Saudita (alrededor de 267.000 millones de barriles según un gráfico publicado por Al Jazeera), pero sus exportaciones de petróleo están muy por debajo de los principales exportadores como Arabia Saudita (181.000 millones de dólares), Estados Unidos (125.000 millones de dólares) y Rusia (122.000 millones de dólares).
"En 2023, Venezuela exportó solo 4.500 millones de dólares en crudo (una fracción muy pequeña de los 181 mil millones de dólares de Arabia Saudita) debido al envejecimiento de la infraestructura de refinería, años de subinversión, desafíos técnicos y, por supuesto, sanciones", agrega.
Como resultado, Venezuela bombea alrededor de 800.000 barriles diarios, un tercio de lo que solía bombear hace una década y menos del 1% de los suministros mundiales. "Mirando más hacia el futuro, si se levantan las sanciones y la producción se recupera, la producción podría aumentar, pero solo en unos 150.000 barriles por día, según los consultores de Kypler, y se necesitarían años y una inversión masiva para que la producción petrolera de Venezuela vuelva a los niveles previos a la crisis de más de 2 mbpd", dice Ozkardeskaya.
"Trump ha dicho que reconstruirán Venezuela, y sin duda lo harán. Para contextualizar, Irak producía alrededor de 2,5 mbpd justo antes de la invasión liderada por Estados Unidos a principios de 2003. Tras la invasión, la producción y las exportaciones se desplomaron inicialmente debido al conflicto y los daños a la infraestructura, pero para la década de 2010, los niveles de exportación habían vuelto a subir a alrededor de 2-2,5 mbpd. El año pasado, Irak exportaba aún más: alrededor de 3,3-3,6 mbpd en promedio, dependiendo de las cuotas de la OPEP y el flujo de los oleoductos", subraya esta estratega.
Por lo tanto, considera que el impacto a largo plazo de la estrategia estadounidense podría sugerir una mayor oferta y precios energéticos más bajos, "¡tal como desearía Trump!".
"Las inversiones necesarias incluyen la modernización de infraestructuras antiguas y deterioradas, la perforación de nuevos pozos petroleros y la construcción de más refinerías para procesar el crudo pesado venezolano. Optimizar Venezuela, rica en recursos, para generar los ingresos necesarios para la recuperación del país podría llevar hasta 2030 o más allá, según algunos analistas petroleros. Por lo tanto, cualquier caída en el precio del petróleo a principios de esta semana podría ser efímera", concluye Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB.



