Los banqueros centrales arropan a Powell: "La independencia de los bancos centrales es un pilar"
Los principales banqueros centrales del mundo cierran filas en torno a la Reserva Federal (Fed) después de que el presidente Jerome Powell anunciara que el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés) le había abierto una investigación criminal.

"Nos solidarizamos plenamente con el Sistema de la Reserva Federal y su presidente, Jerome H. Powell. La independencia de los bancos centrales es un pilar de la estabilidad de precios, financiera y económica, en beneficio de los ciudadanos a los que servimos. Por ello, es fundamental preservar esa independencia, con pleno respeto al estado de derecho y a la rendición de cuentas democrática. El presidente Powell ha servido con integridad, centrado en su mandato y con un compromiso inquebrantable con el interés público. Para nosotros, es un colega respetado que goza del más alto aprecio de todos los que han trabajado con él", reza el comunicado firmado por los banqueros centrales.
Entre los firmantes se encuentran Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, que también habla en nombre de todo el Consejo de Gobierno del BCE; Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra; Ida Wolden Bache, gobernadora del Norges Bank noruego; Michele Bullock, gobernadora del Banco de la Reserva de Australia; Tiff Macklem, gobernador del Banco de Canadá; o Pablo Hernández de Cos, director general del Banco de Pagos Internacionales (BIS).
El comunicado llega después de que Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen, los tres presidentes de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos que han precedido en el cargo a Powell, firmaran junto a otras figuras relevantes de anteriores administraciones estadounidenses una declaración de apoyo a Powell y de denuncia al intento del presidente estadounidense, Donald Trump, de socavar la independencia del banco central.
"Esto no tiene cabida en Estados Unidos, cuya mayor fortaleza es el Estado de derecho, la base de nuestro éxito económico", subrayan, al tiempo que destacan que la independencia de la Fed y la percepción pública de la misma son "cruciales" para el doble mandato del organismo: estabilidad de precios y pleno empleo.
La investigación abierta contra Powell es oficialmente por la reforma de la sede del organismo en Washington, en la que se han gastado unos 2.500 millones de dólares, y su testimonio en el Congreso en el pasado mes de junio. Powell, en cambio, cree que los motivos para este ataque legal sin precedentes son y solo pueden ser políticos.
"La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal fija las tasas de interés en base a nuestra mejor evaluación de lo que beneficiará al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente", afirmó Powell, quien calificó los argumentos de la administración Trump como "pretextos" para conseguir el fin último que ambiciona el presidente: controlar la Fed.
La ofensiva de Trump sobre Powell es el último de los múltiples ataques que el presidente ha lanzado desde que volvió al poder hace ya un año. A las continuas críticas a Powell por no bajar los tipos de interés se han sumado amenazas de destituirlo, reemplazar a la gobernadora Lisa Cook —un movimiento que fue temporalmente suspendido por el Tribunal Supremo— o el nombramiento de Stephen Miran como gobernador para ejercer más presión sobre las decisiones de política monetaria.
Según los analistas, este último ataque socava la independencia de la Fed y muestran preocupación por lo que puede suceder a continuación si esta se rompe. "Durante décadas, la Fed ha sido tratada primero como un banco central y nunca como una institución política. Ese contrato implícito es lo que permitió que los Bonos del Tesoro fueran libres de riesgo, que el dólar anclara las finanzas globales y que los activos estadounidenses exigieran una prima incluso cuando se acumulaban los errores de política. Una vez que se cuestiona ese contrato, todo lo que viene después comienza a volver a cotizarse", explica Stephen Innes, socio gerente de SPI Asset Management.



