El acceso a la financiación bancaria mejora en el primer trimestre, pero a ritmo menor
El acceso a la financiación bancaria siguió mejorando en el primer trimestre del año, aunque a un ritmo cada vez menor, como se recoge en la encuesta sobre el acceso a la financiación de las empresas del área del euro (SAFE, por sus siglas en inglés).

Según los resultados hechos públicos por el Banco Central Europeo (BCE), el proceso de desendeudamiento de las empresas españolas habría continuado, a un ritmo algo superior al del trimestre previo.
Así, la proporción neta de compañías españolas que señalaron un descenso entre enero y marzo de su ratio de endeudamiento (medido como el cociente entre el total de deudas y los activos) fue del 12%, frente al 9% registrado en la edición anterior. Este desendeudamiento se habría registrado tanto en el segmento de pymes como en el de las empresas grandes.
Respecto a las necesidades de financiación bancaria, se redujeron ligeramente entre enero y marzo. Como consecuencia de ello, la proporción de empresas que solicitaron préstamos bancarios se redujo 3 puntos porcentuales, hasta situarse en un 22%.
Al mismo tiempo, la percepción de las empresas sobre la disponibilidad de préstamos bancarios continuó mejorando, aunque lo hizo de forma moderada, y a un ritmo menor que en el trimestre previo. Así, un 3% de compañías, en términos netos, informó de una mejoría en este aspecto, 2 puntos porcentuales menos que en la encuesta anterior.
Las empresas observaron un efecto positivo de la mayoría de los factores que afectan a la oferta crediticia, si bien en casi todos los casos los porcentajes fueron más reducidos que en el trimestre previo.
En particular, destacan el impacto favorable asociado a la mayor disposición de las entidades bancarias a otorgar préstamos, percibido por un 10% de compañías, en términos netos, y al historial crediticio de las empresas, señalado por un 12% en términos netos. En sentido contrario, destaca el fuerte incremento registrado en el porcentaje neto de empresas que consideraban que las perspectivas económicas generales dificultaban el acceso al crédito, que aumentó 19 puntos porcentuales, hasta situarse en un 34%.
El desglose por tamaños evidencia que tanto las pymes como las grandes empresas percibieron una mejoría de la disponibilidad de préstamos bancarios, más intensa en el caso de las pymes, mientras que en las grandes compañías la mejoría fue muy leve (1%) y claramente inferior al porcentaje neto registrado tres meses antes (15%).
Por otra parte, de entre el grupo de empresas que se planteó solicitar crédito bancario, la proporción de aquellas que tuvieron dificultades para obtenerlo se redujo casi tres puntos en el primer trimestre de 2026, hasta situarse en un 4,5%. Este descenso se explica, principalmente, por la menor proporción de empresas que no solicitaron crédito por pensar que no se lo iban a conceder (demanda desanimada), que pasó de un 5,2% a un 2,1%, y a pesar del aumento de solicitudes rechazadas, que pasaron de un 0,9% a un 1,7%.
El descenso en el indicador de dificultades para obtener préstamos bancarios se observó solo en el segmento de pymes, ya que en las empresas grandes creció ligeramente, 1,3 puntos, hasta situarse en un 4,8%.
En cuanto a las condiciones aplicadas, un 27% de empresas, en términos netos, informó de un aumento en los tipos de interés, lo que sucede por primera vez después de seis trimestres consecutivos registrando descensos. Al distinguir por tamaño, se observa que tanto las pymes como las compañías más grandes señalaron un incremento del coste de financiación.
También habrían aumentado en el primer trimestre tanto las garantías requeridas como otros costes distintos de los tipos de interés. En cambio, las empresas se habrían beneficiado de una ampliación de los importes concedidos y de los plazos de vencimiento.
Finalmente, en cuanto a las expectativas, un 2% de las empresas, en términos netos, anticipaban que continuaría mejorando su acceso a la financiación bancaria en el segundo trimestre de 2026.




