Zuckerberg dice que aumentar la interacción en Instagram no es un objetivo empresarial
El fundador de Meta, Mark Zuckerberg, ha testificado este miércoles en un juicio histórico sobre la adicción a las redes sociales, donde ha señalado que aumentar la interacción en Instagram no es un objetivo empresarial.

Durante su comparecencia en el Tribunal Superior de Los Ángeles, el consejero delegado de la matriz de Facebook y Whatsapp ha rechazado ante el jurado que la mejora de las métricas de participación en la plataforma sea un asunto urgente para la compañía.
No obstante, los abogados de la demandante han presentado pruebas del director de Instagram, Adam Mosseri, que incluían objetivos para incrementar activamente el tiempo de participación diaria de los usuarios en la red social a 40 minutos en 2023 y 46 minutos en 2026.
En este sentido, Zuckerberg ha remarcado que la empresa utiliza hitos internamente para compararse con la competencia y "lograr los resultados que queremos ver".
El fundador de Meta también ha sido interrogado acerca de testimonios anteriores ante el Congreso que afirmaban que 4 millones de niños menores de 13 años usaban la plataforma en EEUU.
A este respecto, ha indicado que algunos usuarios mienten sobre su edad cuando se registran en Instagram y que la compañía elimina a todos los usuarios menores de edad identificados e incluye términos sobre el uso según la edad durante el proceso de registro. "¿Esperas que un niño de 9 años lea toda la letra pequeña?", ha preguntado un abogado de la demandante. "¿En eso te basas para jurar que no se permiten menores de 13 años?"
El CEO de la tecnológica ha llegado al Tribunal escoltado por varios miembros de su equipo que llevaban gafas de inteligencia artificial Meta Ray-Ban, por lo que el juez ha amenazado con declarar en desacato a cualquiera que grabase lo que estaba sucediendo en el interior de la Sala. "Si ha hecho eso, debe eliminarlo o será declarado culpable de desacato", ha subrayado. "Esto es muy grave".
El juicio responde a una demanda contra Meta y Google en el caso de una joven que acusa a Instagram y YouTube de haber perjudicado su salud mental debido al diseño adictivo de estas aplicaciones.
La demandante, de 20 años, identificada en la querella civil como K.G.M., acusa a las compañías de crearle una adicción a las redes sociales durante su infancia y adolescencia que ha derivado en depresión, problemas de autoestima, ansiedad y pensamientos suicidas.
Un portavoz de Meta ha negado las acusaciones y ha afirmado a CNBC que "la pregunta para el jurado es si Instagram fue un factor sustancial en los problemas de salud mental del demandante".
La semana pasada, Mosseri testificó que, si bien cree que puede haber un uso problemático de las redes sociales, no estima que eso sea lo mismo que una adicción clínica. "Es algo personal, pero sí, creo que es posible usar Instagram más de lo que te conviene", dijo. "El exceso es relativo, es personal".
Por ello, la clave del litigio radica en el diseño de las plataformas que tienen como objetivo captar la atención de los usuarios creando una dependencia. De hecho, la acusación sostiene que las empresas tecnológicas conocían los riesgos asociados al uso intensivo de sus productos por menores y, pese a ello, no adoptaron medidas suficientes para mitigarlos.
El juicio está programado para durar al menos seis semanas. Con todo, su dictamen podría servir de precedente para la resolución de alrededor de 1.500 demandas similares contra empresas de redes sociales en EEUU.
Meta también enfrenta un juicio en Nuevo México, impulsado por el propio estado, que alega que las plataformas de la compañía fundada por Zuckerberg proporcionaron "un mercado" para depredadores sexuales y no filtraron contenido dañino para menores.




