Wall Street cae en una sesión volátil a la espera de novedades sobre Irán
Wall Street ha caído este martes, en una jornada volátil marcada por la moderación de los precios del petróleo a raíz de los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un posible fin de la guerra en Irán.

"Creo que la guerra está prácticamente terminada", aseguró Trump a la corresponsal principal de CBS en la Casa Blanca, quien también indicó que la ofensiva está "muy por delante" de lo previsto. Si bien la Guardia Revolucionaria iraní ha asegurado que "seremos nosotros quienes determinaremos el fin de la guerra", los inversores parecen hacer más caso a las palabras del presidente estadounidense.
En consecuencia, el petróleo ha caído con fuerza este martes. El crudo se ha dejado alrededor de un 8%: el Brent se ha ubicado en 90,81 dólares, mientras que el WTI ha cerrado en 86,93 dólares. Ayer, el crudo Brent llegó a rozar los 120 dólares en pleno apogeo de la crisis en Oriente Medio.
"Esto es solo una indicación muy clara de que el petróleo está al mando a corto plazo. Simplemente, de pico a valle: en un solo día, vimos los precios del petróleo corregir a la baja un 30%, y los activos de riesgo, y específicamente el mercado de valores, repuntar con las noticias", reflexiona Matt Stucky, gestor jefe de cartera de Northwestern Mutual.
Es por ello que muchos expertos creen que la situación está lejos de solucionarse. El tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz no se ha restablecido. Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, señala que Arabia Saudí, el segundo mayor productor de petróleo, está desviando su crudo hacia Yanbu, en el Mar Rojo, desde donde podría exportar hasta 5 millones de barriles diarios (mb/d).
"Arabia Saudí produce unos 10 mb/d y exporta aproximadamente 7 mb/d de esa cantidad. Esto último no sería una solución perfecta, pero podría ayudar. Si las cosas se ponen realmente feas, el petróleo ruso podría volver a entrar en el circuito", señala Ozkardeskaya.
Además, los productores de Oriente Medio están recortando ahora la producción de petróleo a medida que se llenan las instalaciones de almacenamiento y, según se informa, Riad está vendiendo más petróleo para entrega inmediata, cuando normalmente prefieren contratos a largo plazo, lo que significa que "están intentando abastecer al mercado lo más rápido que pueden".
No obstante, esta experta cree que es posible que estas últimas medidas no devuelvan los precios del petróleo a los niveles previos a la guerra, ya que el crudo estadounidense cotizaba por debajo de los 68 dólares/barril antes de la operación en Irán. "Podría mantenerse por encima de los 80 dólares hasta que haya una resolución clara", advierte la analista de Swissquote Bank.
Por otro lado, los ministros de energía de las naciones del G7 —Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y EEUU— se han reunido virtualmente para discutir una posible liberación de reservas estratégicas de petróleo. El "problema", señala Ozkardeskaya, es que las reservas estratégicas que el G7 dijo que podría liberar ascienden a unos 300 o 400 millones de barriles.
"La demanda mundial de petróleo es de unos 100 millones de barriles diarios. Así que estamos hablando de aproximadamente 3 a 4 días de demanda global. No es mucho", apunta.
POCA MACRO, FOCO EN LA FED
En el plano macroeconómico, las principales cifras de la semana se conocerán a partir de mañana. El miércoles se publica el IPC de febrero, mientras que el viernes es el turno del índice PCE de enero, ambas medidas serán clave en un momento en el que las dudas se ciernen sobre la economía estadounidense tras el mal dato del último informe de empleo.
Será especialmente importante el PCE, el indicador preferido por la Reserva Federal (Fed). El consenso espera una inflación PCE cercana al 2,8% en su tasa general y al 2,7%. Con todo, Javier Molina, analista sénior de mercados de eToro, apunta que el repunte del petróleo "introduce una clara asimetría en los riesgos pues si la energía continúa encareciéndose", lo que "podría dificultar el proceso de desinflación y retrasar el inicio de los recortes de tipos".
Pero eso no es todo. "El mundo se enfrenta a una inflación impulsada por la energía. Los precios de los fertilizantes están subiendo, amenazando con empujar también al alza la inflación mundial de los alimentos. Luego está la inflación de los chips de memoria, que elevará los precios de los PC, los automóviles y las consolas", apunta Ozardeskaya. Según esta experta, dependerá de la capacidad de las empresas para repercutir estos costes a los clientes. A este respecto, Bloomberg informa que, en algunos casos, los precios de la memoria DRAM —la memoria de trabajo más común en los ordenadores— han aumentado alrededor de un 700%.
Todo ello lleva a muchos analistas a pronosticar que la Fed no hará nada en la reunión de dos días que celebrará entre el 17 y el 18 de marzo. De hecho, hay quien considera que el banco está "atado de pies y manos" debido a los riesgos derivados del conflicto en Irán, mientras que otros, como Ozkardeskaya, opinan que el mercado podría ver con malos ojos un recorte de tipos "injustificado", como así desea Trump.
EMPRESAS Y OTROS MERCADOS
En el plano empresarial, Hewlett-Packard Enterprise convenció con sus resultados tras ofrecer unas previsiones de ingresos mejores de lo esperado. A lo largo de la semana se conocerán los resultados de otras compañías como Adobe o Kohls.
Sin embargo, la gran referencia empresarial de los próximos días llega hoy, ya que es el turno a Oracle, que dará a conocer sus cifras. El informe de la compañía fundada por Larry Ellison es especialmente importante debido a que servirá para calibrar el gasto de infraestructura en inteligencia artificial (IA), así como la rentabilidad de estas inversiones, riesgos que cada vez preocupan más a los mercados.
"Los inversores se centrarán menos en las cifras principales y más en si Oracle puede confirmar que la demanda de la nube impulsada por la IA sigue siendo tan fuerte como creen los mercados. Las métricas clave serán el crecimiento en Oracle Cloud Infrastructure (OCI), el tamaño de su cartera de pedidos (backlog) relacionada con la IA y sus previsiones de gasto de capital (capex) para nuevos centros de datos", apunta Ozkardeskaya.
Según esta analista, si el crecimiento de la nube se ralentiza o el capex aumenta "sin una visibilidad clara de la demanda", los inversores podrían cuestionar si el auge de la inversión en IA se está adelantando a los ingresos reales y reavivar los temores de que la industria está asumiendo demasiado apalancamiento.
En otros mercados, el euro ha seguido devaluándose frente al dólar (-0,22%, $1,161). El oro ha subido un 1,92%, hasta 5.201 dólares, y la plata ha avanzado un 4,72%, hasta 88,54 dólares. El rendimiento del bono estadounidense a 10 años ha repuntado al 4,152%. El bitcoin continúa revalorizándose y ha alcanzado los 69.975 dólares.




