Puig cae en bolsa debido a la quiebra de Saks y ante la falta de apoyo de JP Morgan
Las acciones de Puig Brands caen este jueves (ahora ceden alrededor de un 1%, pero han llegado a perder un 2%) y se sitúan en el entorno de los 15,9 euros, presionadas por la quiebra de la cadena estadounidense de tiendas de lujo Saks y por la persistente cautela de los analistas sobre su potencial bursátil.

Saks se ha acogido al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos con el objetivo de reestructurar su deuda, que superaría los 700 millones de euros. Entre sus acreedores figuran algunas de las principales firmas del sector del lujo a nivel global, como Chanel, Zegna, LVMH, Christian Louboutin, Estée Lauder, Giorgio Armani, Burberry o Dolce & Gabbana. En el caso de Puig, la exposición ascendería a unos 12 millones de dólares.
Desde Saks Global han asegurado que tanto sus tiendas físicas como sus plataformas de comercio electrónico continúan operativas y que la atención a los clientes no se ha visto interrumpida. Además, antes de declararse en concurso, la compañía obtuvo 1.750 millones de dólares en nueva financiación, de los que alrededor de 1.000 millones se destinarán a sostener la operativa durante el proceso concursal, mientras que los 750 millones restantes estarán disponibles una vez completada la reestructuración, prevista para finales de este año.
Según la valoración de Renta 4, se trata de una noticia negativa, aunque sin un impacto relevante en términos fundamentales para Puig, ya que el importe expuesto representa menos del 1% de la deuda neta y de las ventas del grupo y existe todavía la posibilidad de recuperar parte de esas cantidades. La firma mantiene su recomendación de sobrerponderar, con un precio objetivo de 22,10 euros por acción.
LAS DUDAS DE JP MORGAN
El valor se ve arrastrado además por un informe desfavorable de JP Morgan de este jueves. El banco estadounidense ha mejorado su precio objetivo de 14 a 15 euros (aún por debajo del precio de cotización), y ha reiterado su recomendación de infraponderar, lo que añade presión a la cotización en una sesión marcada por las ventas.
La entidad espera una reacción negativa del mercado a la próxima actualización operativa de Puig y ha recortado un 1% sus estimaciones de beneficio por acción ajustado para 2025 y 2026, hasta 1,00 y 0,98 euros, respectivamente.
Según su análisis, Puig afronta un cierre de ejercicio sólido en términos generales, con un crecimiento orgánico estimado del 6,4% en el cuarto trimestre, apoyado especialmente en el negocio de maquillaje y cuidado de la piel. Sin embargo, JP Morgan —como vienen haciendo muchos otros analistas— advierte de una desaceleración en la división de fragancias y moda, que crecería apenas un 1,9% en el trimestre, lastrada por comparables más exigentes y por el impacto negativo del tipo de cambio.
De cara a 2026, el banco considera que será un año de transición para la compañía, con un crecimiento orgánico más moderado y márgenes algo inferiores. En este escenario, señala riesgos a la baja para los resultados y cree que el mercado podría cuestionar el actual perfil de crecimiento del grupo si se confirma una ralentización más prolongada del negocio de fragancias, que sigue siendo el principal motor de ingresos.




