ECOBOLSA - ¿Es la plata una opción de compra atractiva o un chicharro que debe evitarse?

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12/02/2026 06:00:00

¿Es la plata una opción de compra atractiva o un chicharro que debe evitarse?

El oro se ha convertido en el perejil de todas las salsas. No se deja de hablar del metal precioso, de todo lo que ha subido en enero —en torno al 10%— y de cuánto más podría avanzar. Pero el oro casi nunca camina solo: a su lado está la plata, que tiende a amplificar cada movimiento. Así, cuando el primero sube, por ejemplo, un 1%, la segunda repunta un 6%; y cuando cae un 9%, la plata se desploma un 20%, como ocurrió a comienzos de este mes.

¿Es la plata una opción de compra atractiva o un chicharro que debe evitarse?

Lo que sucede con la plata es que cotiza a precios muy inferiores a los del oro. Mientras la primera se mueve en el entorno de los 80-90 dólares por onza, el segundo ronda los 5.000 dólares. Esto implica que se necesita menos capital para provocar movimientos en su cotización, algo que se percibe con claridad en el día a día. Hasta el punto de que la plata se ha convertido en una especie de chicharro —término utilizado habitualmente para describir valores pequeños, muy volátiles y con mayor riesgo— dentro del universo de los metales, capaz de subir un 6% y, dos horas después, caer otro 6%.

Desde Julius Baer definían recientemente a la plata como el "Trump de todas las operaciones" y justificaban esta expresión señalando que hace "simplemente lo que quiere".

La pregunta es inevitable: ¿interesa invertir en un activo que hace lo que quiere, cuando quiere?

EL DERRUMBE

La plata encadenó a finales de enero y comienzos de febrero dos sesiones históricas. El 30 de enero registró la mayor caída diaria de su historia, con un desplome del 27%. Apenas unos días después, el 5 de febrero, sufrió la segunda mayor caída diaria jamás vista, con un retroceso cercano al 20%. Dos golpes consecutivos que pusieron fin, de forma abrupta, a un rally que parecía no tener techo. Los descensos se produjeron junto a recortes en el oro, también muy pronunciados pero de mucha menor magnitud, que le llevaron a retroceder hasta 4.500 dólares la onza.

Los bruscos movimientos diarios refuerzan la sensación de que se ha instalado una dinámica claramente especulativa en el mercado de la plata

Parte del mercado atribuyó el giro a las expectativas sobre el próximo presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, y a la posibilidad de que el proceso de bajadas de tipos sea más lento de lo que se descontaba. Ese cambio de percepción impulsó al dólar y elevó los rendimientos de los bonos, dos factores que suelen presionar al oro —y, por extensión, a la plata— al reducir el atractivo de los activos que no ofrecen rentabilidad.

Con todo, pocos consideran que la explicación de Warsh sea suficiente para justificar semejante desplome. La sensación que subyace es que el mercado de la plata está actualmente dominado por los flujos más que por los fundamentales. No en vano, los movimientos de enero y febrero evidenciaron la elevada exposición especulativa acumulada tras el rally previo. La fuerte volatilidad activó ventas automáticas, llamadas de margen y ajustes en los mercados de futuros, amplificando las caídas en un metal que ya venía mostrando oscilaciones extremas.

"La volatilidad se mantendrá elevada al menos en el corto plazo", advierte Carsten Menke, estratega de Julius Baer.

EL RALLY

Y si los motivos de la caída resultan poco convincentes, los argumentos que tratan de explicar las subidas tampoco lo son demasiado. La plata ha llegado a marcar este año máximos históricos por encima de los 121 dólares la onza antes de corregir hasta la zona actual, en torno a los 85 dólares. Sus bruscos movimientos diarios refuerzan la sensación de que se ha instalado una dinámica claramente especulativa, lo que pone en cuestión las explicaciones que se suelen dar para explicar el rally.

Las razones que se citan para justificar las subidas son múltiples y variadas: desde la debilidad del dólar y la preocupación por el déficit fiscal estadounidense, hasta las dudas sobre la independencia de la Reserva Federal (Fed) o la escalada de tensiones geopolíticas —Groenlandia, Ucrania, Venezuela o Irán—, todas ellas elementos que pueden impulsar la demanda de activos refugio

Regina Hammerschmid, gestora de carteras de materias primas en Vontobel, aporta un matiz clave a esta visión: lo que realmente terminó de disparar las últimas subidas fue la especulación en China. "Mientras en Occidente los flujos hacia ETF y posiciones especulativas se moderaban, en el mercado chino se producía el fenómeno contrario. La fuerte entrada de capital en vehículos de inversión vinculados a la plata, junto con el comportamiento gregario de los inversores minoristas, llevó los precios a nuevos máximos históricos durante las horas de negociación en Asia. Las primas locales se dispararon y Asia absorbía rápidamente cualquier oferta física procedente de ETF occidentales", señala. Este comportamiento explica por qué los movimientos han sido tan violentos y, en muchos casos, desconectados de los fundamentales clásicos.

¿COMPRAR O NO COMPRAR?

No es fácil que los expertos respondan con claridad a la pregunta de si conviene comprar plata ahora o mantenerse al margen ante su extrema volatilidad, por lo que el análisis técnico se convierte en una herramienta útil para intentar arrojar algo de luz.

Desde 2025, la plata había llegado a acumular una subida cercana al 330%, hasta marcar máximos en los 121 dólares. Sin embargo, desde que alcanzó ese nivel el pasado 29 de enero, se ha adentrado en una corrección que le ha llevado a perder hasta un 47%, aunque en las últimas sesiones ha comenzado a rebotar.

"El metal volvería a mostrar fortaleza si lograra superar la resistencia situada en los 92,215 dólares. Rebasar ese nivel sería una señal de compra y abriría la puerta a un nuevo ataque a los máximos históricos en 121 dólares. La tendencia de fondo sigue siendo alcista; lo actual parece, por ahora, una corrección dentro de esa estructura", explica César Nuez, analista de Bolsamaía.

"Nos gustan tanto el oro como la plata, aunque la caída de finales de enero obliga a extremar la prudencia. La figura técnica continúa siendo delicada y es terreno para moverse con cautela, pero la tendencia alcista de largo plazo permanece prácticamente intacta. Y no conviene olvidar que, en muchas ocasiones, una corrección termina convirtiéndose en una oportunidad para tomar posiciones", añade.

Nuez concluye remarcando que el oro esté rompiendo resistencias de corto plazo, lo que un buen indicio, ya que la plata sigue su estela, lo que refuerza la idea de que, si el primero mantiene el impulso, el segundo podría acabar acompañándolo.


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