El petróleo rebota con fuerza mientras EEUU e Irán mantienen la tensión militar
El petróleo ha rebotado con fuerza este miércoles mientras Estados e Irán mantienen la tensión militar a pesar de los avances logrados en las negociaciones nucleares. Y es que ambos países han dejado ver sus diferencias en el alcance del progreso y no reconocen sus líneas rojas.

Así, el barril Brent, de referencia en Europa, ha subido un 4,60%, hasta los 70,52 dólares, mientras que el West Texas Intermediate, de referencia en EEUU, ha avanzado un 4,90%, hasta los 65,38 dólares.
"El mercado sigue siendo peligrosamente propenso a un aumento repentino de la volatilidad ante las señales contradictorias que surgen de las últimas negociaciones entre Estados Unidos e Irán", valora Samer Hasn, analista senior de mercado en XS.com.
De hecho, tras la reunión celebrada este martes en Ginebra (Suiza), Teherán daba a conocer que se había alcanzado un consenso sobre unos "principios generales" de un acuerdo nuclear, y aunque Washington también observó avances, ha dejado claro que los iraníes "aún no están dispuestos a reconocer" líneas rojas establecidas por Donald Trump.
"La coincidencia de las conversaciones diplomáticas con un aumento masivo de las reservas militares de ambas partes sugiere que los operadores están descontando un resultado binario: un avance o una ruptura", añade Hasn.
Es más, este experto recuerda que Irán cerró brevemente el estrecho de Ormuz durante la realización de ejercicios militares, mientras que Estados Unidos desplegó 50 aeronaves avanzadas, "activos que rara vez se mueven a menos que la necesidad absoluta lo exija".
"Esta postura indica lo desastroso que podría ser el panorama si estalla la guerra, amenazando con un conflicto regional con graves consecuencias económicas para las cadenas de suministro globales".
Por ahora, las negociaciones siguen estancadas en cuanto a las principales exigencias de seguridad. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha enfatizado que Teherán aún no ha reconocido las líneas rojas de la administración respecto al desmantelamiento total de la infraestructura nuclear.
"En consecuencia, Washington está utilizando un aumento masivo de su poder militar para mantener una postura de rendición o de enfrentar consecuencias, mientras que Irán exige un alivio inmediato de las aplastantes sanciones", dice este analista.
"Estados Unidos mantiene este entorno de alta presión mediante el despliegue de un segundo grupo de ataque de portaaviones y más de 50 aviones de combate avanzados en la región. Esta llegada de F-35 y F-22 indica que Washington está preparado para pasar rápidamente de la diplomacia a la acción militar si las próximas propuestas no satisfacen las exigencias del presidente Trump. El traslado de un gran número de aviones F-22 es algo que no debemos ignorar en absoluto", concluye Hasn.




