El petróleo se dispara: Irán cierra el Estrecho de Ormuz tras el ataque de EEUU
El petróleo se ha disparado este lunes. Tanto el barril de tipo Brent, de referencia en Europa, como el de calidad West Texas, de referencia en EEUU, han subido un 8% ante los temores sobre el suministro que ha despertado el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán este fin de semana. En este sentido, la Guardia Revolucionaria iraní ha asegurado que el Estrecho de Ormuz, una zona de paso clave para la circulación del crudo, se ha cerrado, aunque lo cierto es que el tráfico de petroleros prácticamente se había detenido.

"El estrecho (de Ormuz) está cerrado. Si alguien intenta pasar, los héroes de la Guardia Revolucionaria y la marina regular incendiarán esos barcos", ha declarado Ebrahim Jabari, un alto asesor del comandante en jefe de la Guardia en una entrevista en la televisión estatal de Irán, según informa EFE.
Con todo, las compañías navieras ya estaban tomando medidas de precaución, optando por limitar su paso por el Estrecho de Ormuz, por el que transitan aproximadamente un tercio de las exportaciones mundiales de petróleo que circula por vía marítima. En concreto, en 2025 pasaron por esa zona más de 14 millones de barriles diarios de media, según datos de Kpler. Y aproximadamente tres cuartas partes de esas exportaciones se destinan a China, India, Japón y Corea del Sur, según indica esta firma.
El miedo de los inversores es que la guerra entre Estados Unidos e Irán se descontrole y acabe provocando una importante interrupción del suministro. Por eso el Brent sube y cotiza en los 79 dólares, mientras que el West Texas cotiza ahora en 72,19 dólares.
Este fin de semana EEUU e Israel lanzaron una batería de ataques aéreos contra Irán que provocó la muerte del líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei, y otros altos funcionarios de la República Islámica. Aún se desconoce quién gobernará al cuarto mayor productor de petróleo de la OPEP (Irán produce alrededor de 3,3 millones de barriles diarios).
En cualquier caso, apuntan los expertos, la reacción final del mercado petrolero dependerá de si la guerra provoca una interrupción prolongada del tráfico a través del Estrecho de Ormuz, el punto de paso más importante del mundo para el comercio mundial de petróleo.
"El crucial Estrecho de Ormuz permanece abierto, a pesar de que el tráfico marítimo que utiliza la vía fluvial se ha reducido significativamente debido al claro aumento de las tensiones en la región, lo que a su vez ha provocado un aumento en los costes de los seguros", comenta Michael Brown, estratega sénior de investigación de Pepperstone.
TODO DEPENDE DE ORMUZ
Por su parte, Norbert Rücker, estratega de Julius Baer, deja claro que "las implicaciones de este conflicto para la economía mundial dependen del flujo de petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz". Tal y como dice, "el comercio se ha paralizado en gran medida por razones de precaución", y hasta el momento no parece haber daños significativos a buques o infraestructuras utilizadas para el refino o carga de petróleo y gas, ni de ningún intento serio por parte de Irán de cerrar esta ruta marítima".
"El riesgo de interrupción depende en gran medida de cómo se desarrolle el conflicto, de la resistencia del régimen iraní y de su fuerza militar y líneas de mando", apunta, aunque "el escenario más temido no es el cierre del Estrecho de Ormuz, sino que se produzcan graves daños a una infraestructura clave para el petróleo y el gas de la región".
"Con el tiempo, el riesgo de tal interrupción parece disminuir", añade este experto, que explica que según la dinámica y la incertidumbre de la situación, el escenario base que manejan en el banco suizo "se basa en el patrón habitual de un aumento breve pero más intenso en los precios del petróleo y el gas".
No obstante, aunque "es probable que el comercio del Golfo Pérsico se mantenga paralizado durante días o semanas", lo cierto es que "el mercado petrolero parece preparado para este escenario tan probable" que, en cualquier caso, "no amenaza el suministro de petróleo y gas". Por eso en Julius Baer se mantienen neutrales con el petróleo, pero han revisado al alza el precio objetivo a tres meses, a 60 dólares, y han mejorado su consejo sobre los precios del gas en Europa a neutral. "Revisaremos esto a medida que evolucione la situación", señala.
Y es que esta vez todo es diferente. "A diferencia de ataques anteriores, la misión no es la destrucción de infraestructuras específicas, sino un cambio de régimen", recuerda Rücker, que cree que "esto solo intensificará la confrontación militar y la incertidumbre que rodea la situación".
"El comercio desde el Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz es la base de este conflicto y sus implicaciones para la economía mundial, en particular en lo que respecta al flujo de petróleo y gas desde los productores de Oriente Medio hasta los consumidores de Asia y Europa", concluye.




