IAG gana 301 millones hasta marzo, un 71% más, pero rebaja previsiones por Oriente Medio
IAG obtuvo un beneficio después de impuestos de 301 millones de euros en el primer trimestre de 2026, lo que supone un incremento del 71% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que el beneficio operativo se disparó un 77,3%, hasta 351 millones de euros.

Los ingresos del grupo crecieron un 1,9% entre enero y marzo, hasta 7.181 millones de euros, apoyados en la "fuerte demanda" de sus redes y marcas aéreas.
Sin embargo, la compañía ha advertido de que el conflicto en Oriente Medio tendrá un impacto más relevante en los próximos trimestres debido al fuerte incremento del precio del combustible, lo que provocará que el beneficio de este año sea inferior al previsto inicialmente.
"Esperamos que nuestro beneficio sea inferior al previsto originalmente a comienzos de año"
"Aunque el primer trimestre se vio relativamente poco afectado por el conflicto en Oriente Medio, esperamos que tenga un impacto más sustancial durante el resto del año a medida que empiece a reflejarse el aumento del coste del combustible. Como resultado, esperamos que nuestro beneficio sea inferior al previsto originalmente a comienzos de año".
El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, ha destacado que el grupo está "gestionando activamente" la incertidumbre derivada del encarecimiento del combustible y sus efectos sobre costes, precios y capacidad.
"Actualmente no vemos problemas de disponibilidad de combustible en nuestros principales mercados", ha explicado, aunque ha reconocido que "el impacto del mayor precio del combustible llevará inevitablemente a un beneficio inferior este año al anticipado originalmente".
ORIENTE MEDIO OBLIGA A REAJUSTAR RUTAS Y CAPACIDAD
IAG ha explicado que alrededor del 3% de su capacidad estaba expuesta a la región del Golfo antes del inicio del conflicto, principalmente a través de British Airways, aunque también con presencia de Iberia y Vueling. Las aerolíneas del grupo suspendieron vuelos a destinos como Abu Dhabi, Amán, Baréin, Doha, Dubái o Tel Aviv, mientras que Yeda quedó suspendido desde el 24 de abril.
Parte de esa capacidad ha sido redirigida a otros destinos con mayor demanda o menos competencia por la reducción de vuelos de compañías de Oriente Medio. Entre ellos, destacan Bangkok, Singapur o Malé, mientras que British Airways ha reforzado conexiones con India y Nairobi hacia Estados Unidos.
Por su parte, Iberia y Vueling han reasignado capacidad de Tel Aviv a rutas domésticas en España y Latinoamérica.
Además, el grupo ha aprovechado la disponibilidad adicional de aviones para reforzar la resiliencia operativa de sus aerolíneas ante problemas de mantenimiento, retrasos en entregas y tensiones en la cadena de suministro.
EL PRECIO DEL COMBUSTIBLE, PRINCIPAL RIESGO
IAG ha indicado que el conflicto en Oriente Medio disparó los precios del combustible desde finales de febrero debido a las disrupciones en los flujos de petróleo y combustible a través del estrecho de Ormuz. El precio spot del queroseno llegó a duplicarse a finales de marzo frente al nivel de finales de febrero.
Pese a ello, el grupo asegura estar protegido gracias a su política de coberturas, con el 70% del combustible cubierto para el resto del año.
La compañía estima ahora unos costes de combustible cercanos a 9.000 millones de euros en 2026 y espera recuperar alrededor del 60% del aumento mediante medidas sobre ingresos y costes.
Además, ha rebajado sus previsiones de crecimiento de capacidad para este ejercicio. Ahora prevé aumentarla alrededor de un 1% en el segundo trimestre y un 2% en el tercero, por debajo del incremento del 3% previsto inicialmente.
Pese al contexto geopolítico, IAG ha defendido la fortaleza de su balance, con una deuda neta de 4.183 millones de euros y una liquidez total de 12.731 millones.



