Este valor del Continuo rompe su directriz bajista y activa el radar técnico
¿Y si uno de los valores más discretos del Ibex Small Cap estuviera empezando a decir algo importante… en voz baja? Amper lleva años transitando el desierto bursátil, pero en las últimas semanas ha empezado a dibujar un escenario muy distinto. Menos promesas, más gráficos. Y eso, en bolsa, suele ser buena señal.

Tras un arranque de año fulgurante, el título ha entrado ahora en fase de consolidación. Lejos de ser una mala noticia, varios analistas coinciden en que podría tratarse del paso previo a un nuevo tramo alcista.
RUPTURA DE LA DIRECTRIZ Y CAMBIO DE SESGO
Desde Renta 4, Eduardo Faus subraya que Amper ha conseguido romper su directriz bajista de largo plazo, un movimiento que no se producía desde hace tiempo y que suele marcar un punto de inflexión relevante. Este giro ha devuelto al radar a una compañía que había quedado relegada por el mercado.
“El comportamiento reciente sugiere un cambio claro de sesgo”, apunta el experto, que sitúa el foco en un nivel muy concreto: la zona de los 0,21 euros. No es un número al azar. Es la resistencia que separa una simple reacción técnica de algo más ambicioso.
En su análisis, Renta 4 es clara: recomendación de comprar a medio plazo, siempre que el valor consolide por encima de los niveles superados y confirme la fortaleza mostrada en el inicio de 2026.
UN 50% EN DOS SEMANAS… Y AHORA, PAUSA
El movimiento previo ha sido, objetivamente, contundente. En poco más de quince sesiones, Amper pasó de la irrelevancia al protagonismo, subiendo cerca de un 50%, rompiendo resistencias históricas y dejando atrás un prolongado movimiento lateral. Pero tras las subidas verticales, el mercado suele exigir algo muy básico: respirar.
Ahí encaja la lectura de César Nuez, analista técnico de Bolsamanía, que interpreta la fase actual como una consolidación ordenada, incluso constructiva. Según su análisis, el valor estaría dibujando una figura de gallardete, una pauta que estadísticamente suele resolverse al alza cuando viene precedida de un fuerte impulso.
“Estaremos muy pendientes de un cierre por encima de los 0,2070 euros”, señala Nuez. “De producirse, podríamos ver una continuación del movimiento alcista con objetivo en torno a los 0,25 euros”
EL NIVEL QUE DECIDE EL RELATO
Todo converge, por tanto, en una misma zona. Entre los 0,20 y los 0,21 euros se juega ahora el relato bursátil de Amper. Por debajo, el movimiento puede quedarse en una reacción técnica brillante pero pasajera. Por encima, el escenario cambia: entraría en juego una fase de continuidad con recorrido adicional.
No se trata de adivinar el futuro, sino de leer lo que el precio ya está insinuando. Y ahora mismo, el mensaje es claro: el mercado ha dejado de castigar al valor… y empieza a observarlo.
UN VALOR PEQUEÑO, PERO CON SEÑALES GRANDES
Amper no es un peso pesado del índice, ni pretende serlo. Pero precisamente por eso, cuando despierta, lo hace con movimientos abruptos. Su pertenencia al Ibex Small Cap añade volatilidad, sí, pero también potencial cuando el flujo comprador entra con decisión.
La coincidencia entre dos análisis refuerza la idea de que no estamos ante un rebote cualquiera, sino ante una estructura técnica que merece seguimiento estrecho.
CONCLUSIÓN: CUANDO EL GRÁFICO EMPIEZA A HABLAR
Amper vuelve al foco. No por titulares grandilocuentes ni por expectativas desbordadas, sino por algo mucho más sólido: el gráfico. La ruptura de la directriz bajista, la fuerte revalorización previa y la actual consolidación forman un cóctel que, históricamente, suele anticipar movimiento.
Ahora todo depende de un cierre. Si supera los 0,21 euros, el mercado habrá dado su veredicto. Y entonces, como casi siempre, el precio será el que cuente la historia… sin necesidad de adornos.



