Bankinter inicia la cobertura de Nvidia y le otorga un potencial alcista del 24%
Bankinter inicia la cobertura de Nvidia con un precio objetivo de 231 dólares por acción, lo que supone un potencial alcista del 24% desde su actual nivel de cotización, y una recomendación de comprar el valor. Y es que desde la firma creen que el liderazgo de la compañía en centros de datos genera crecimientos elevados (y a múltiplos razonables).

En este sentido, en Bankinter consideran que Nvidia afronta el comienzo de 2026 como líder absoluta en el segmento de chips para centros de datos gracias a la fuerte demanda de Blackwell para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA).
"Las cifras de resultados de Nvidia a lo largo de 2025 han sido muy positivas con crecimiento del BNA dentro del rango +60%/+70% en todos los trimestres. De cara al último trimestre del ejercicio, la compañía anunció quías en las que espera obtener ingresos de 65.000 millones de dólares (+/-2%) y un margen bruto de 75% +/-50pb (en ambos casos cifras por encima de lo que esperaba el mercado)", explica Juan Tuesta, analista de la entidad.
Además, respecto al programa de recompra de acciones, Nvidia ha anunciado recompras de acciones por valor de 37.000 millones de dólares a lo largo de 2025, señalando que tiene autorización para realizar 62.000 millones adicionales a futuro.
"Desde nuestro punto de vista, la fortaleza de la demanda de los productos de Nvidia demuestra que el liderazgo de la compañía en el sector de semiconductores sigue estando vigente. Esta fortaleza de la demanda se traduce en unos crecimientos medios esperados de EBIT y BNA en torno al +45% en el periodo 25-27. Además, Nvidia cotiza a múltiplos que consideramos muy razonables (PER26: 25 veces y PER27: 19 veces) si se ponen en relativo a dichos crecimientos esperados", señala Tuesta.
Con todo, desde Bankinter estiman que también existen valores de riesgo asociados al valor como las tensiones comerciales entre EEUU y China; el riesgo de progresivo aumento de la competencia, como se ha visto en el caso de los chips TPU (Tensor Procesor Unit) de Alphabet; y un riesgo de sobre-inversiones en la IA que pueda llevar a un freno en la demanda futura de sus productos.
"Creemos que todos estos riesgos son asumibles dentro del entorno actual de fortaleza del sector (y de liderazgo de Nvidia) y por tanto no alteran nuestra visión positiva del valor a medio plazo", concluye Tuesta.




