ECOBOLSA - Australia y Noruega, canarios en la mina que avanzan subida de tipos en otros bancos centrales

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06/05/2026 09:18:49

Australia y Noruega, canarios en la mina que avanzan subida de tipos en otros bancos centrales

Los bancos centrales de Australia y Noruega parecen anticipar lo que está por venir para el resto. Aunque tanto el Banco Central Europeo (BCE) como la Reserva Federal de EEUU (Fed), el Banco de Inglaterra (BoE) o el Banco de Japón (BoJ) anunciaron en sus últimos encuentros que mantenían sus tipos de interés, el Banco de la Reserva de Australia (RBA) y, previsiblemente, el Norges Bank, han decidido actuar ya con subidas en sus tasas de referencia, lo que les sitúa como los canarios en la mina de los principales organismos.

Australia y Noruega, canarios en la mina que avanzan subida de tipos en otros bancos centrales

"Las subidas de tipos en Australia y Noruega podrían interpretarse como una alerta temprana sobre los tipos de interés", apuntan desde el Departamento de Análisis de Bankinter, después de que, la semana pasada, "las reuniones de los principales cuatro bancos centrales no aportaran nada realmente nuevo más allá de un tono algo menos blando, más cauto pero sin llegar a ser duro, repitiendo tipos todos ellos".

El primero de ellos fue el BoJ, que el 28 de abril decidió mantener su tipo de interés de referencia en el 0,75%, en línea con lo esperado, en una decisión adoptada por mayoría de seis votos a tres. Un día después fue la Fed quien dejó los tipos de interés sin cambios, en la horquilla comprendida entre el 3,50%-3,75%, en línea con lo anticipado por el mercado, y en la que supone su tercera pausa consecutiva este año.

El último día de abril, llegó el turno del BoE, que hizo lo mismo, dejando la tasa de referencia en el 3,75%, como se esperaba. A él se sumó el mismo día el BCE, que sin sorpresas una vez más, apostó por mantener los tipos de interés en el 2%.

Sin embargo, esta semana, el RBA ha iniciado la nota discordante con su decisión este martes de elevar su tipo de interés oficial en 25 puntos básicos, hasta el 4,35%, aunque la decisión no ha sido tomada por unanimidad, pues cinco miembros han votado a favor del aumento y cuatro de mantenerlos en los niveles actuales. Y todo apunta a que le seguirá el Norges Bank, que en su reunión de este jueves se da por hecho que aumentará los tipos y dejará la puerta abierta a más subidas.

"El RBA elevó la tasa de interés oficial en una votación decisiva", con ocho de los nueve miembros del Consejo a favor del aumento, en comparación con la votación dividida de la vez anterior, "al tiempo que acompañó la medida con una fuerte revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento y solo modestas revisiones al alza de la inflación", comentan en ING, donde creen que el organismo "señala un camino equilibrado para el futuro".

Estiman que el RBA "indica que su política monetaria es ahora restrictiva, pero no necesariamente en una dirección de endurecimiento unidireccional": "Si bien las previsiones aún contemplan un tipo de interés oficial máximo más alto, del 4,7% para finales de 2026, el tono de la comunicación apunta a la voluntad de hacer una pausa y evaluar la situación. Por ahora, esto justifica que el RBA mantenga los tipos sin cambios en junio, a menos que los datos de inflación presenten sorpresas positivas significativas".

Para TD Securities, en comparación con la declaración de marzo, el organismo australiano "parece haber moderado su postura restrictiva sobre la inflación, pasando de afirmar que los riesgos se han inclinado aún más al alza a decir que los riesgos siguen inclinándose al alza". Ven que es "evidente" que el RBA se muestra reticente a subir los tipos en junio, "lo que convierte a agosto en el mes más probable para su próxima subida".

Por consiguiente, ahora prevén que la tasa de interés oficial del RBA alcanzará su máximo en el 4,6% en agosto, aunque "si las perspectivas globales se deterioran entre ahora y la reunión de agosto, entonces las subidas de tasas serían inviables", afirman.

En cuanto al Norges Bank, las previsiones coinciden en que subirá los tipos en su encuentro de mayo en 25 puntos básicos, hasta el 4,25%.

"En marzo, los responsables de la política monetaria enviaron un claro mensaje de línea dura, afirmando que probablemente sería apropiado subir los tipos de interés en una de las próximas reuniones de política monetaria. Por primera vez, el Norges Bank también publicó las actas de la reunión, que mostraban que algunos miembros estaban dispuestos a subir los tipos en marzo. Sin embargo, los acontecimientos geopolíticos más recientes y el repunte de los precios del petróleo apuntan a una mayor urgencia", indican en ING.

Vaticinan que el Norges Bank dejará la puerta abierta a un mayor endurecimiento de la política monetaria, "con el riesgo de que los funcionarios indiquen explícitamente que es probable una nueva subida en las próximas reuniones". Y destacan que, "a diferencia del BCE o el Riksbank, el Norges Bank ya había manifestado su preocupación por la dinámica inflacionaria antes de la guerra. Algunos miembros destacaron en marzo que la inflación se había mantenido por encima del objetivo durante algún tiempo, citando como ejemplo el aumento de los alquileres".

En este contexto, creen que es "improbable que el Norges Bank adopte la postura de esperar y ver del BCE". En cambio, "buscará mantener una tendencia alcista en los precios del mercado". En su pronóstico actual, no contemplan una nueva subida de tipos después de mayo, "pero los riesgos se inclinan cada vez más hacia un perfil más restrictivo", dicen.

ACTUAR FRENTE A LA POSTURA DE ESPERAR Y VER

De esta manera, de cumplirse las proyecciones, los bancos centrales de Australia y Noruega se adelantan a los otros principales organismos, que han optado por esperar cómo evoluciona el conflicto en Oriente Medio y sus consecuencias en la inflación y el crecimiento antes de actuar.

En el caso concreto del BCE, "hay tanta incertidumbre que necesitamos revisar todos los datos en la próxima reunión", reconocía su presidenta, Christine Lagarde, en la rueda de prensa posterior al encuentro de finales de abril, mientras el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, subraya la importancia de "tener la cabeza fría" y actuar en función de los datos que se irán conociendo hasta la reunión de junio. También el responsable político eslovaco Peter Kazimir, miembro del Consejo de Gobierno, admite que "el endurecimiento de la política monetaria en junio es prácticamente inevitable".

En Rabobank describen esta situación como un momento crucial, un "junio o nunca". Como explican, "los partidarios de un endurecimiento monetario aún tienen margen para presionar por un ajuste, pero este se está reduciendo. Los mercados habían descontado varias subidas de tipos, impulsados ​​por la preocupación por la inflación, pero esa urgencia se ha disipado. Las condiciones financieras se han mantenido estables. Los diferenciales están controlados, las acciones son resilientes y no ha surgido ninguna reacción desordenada del mercado que obligue al BCE a actuar. En este contexto, la carga de la prueba recae sobre quienes abogan por una subida de tipos".

El escenario base de los analistas de Danske Bank sigue siendo un aumento de 25 puntos básicos en junio, lo que elevaría el tipo de depósito al 2,25%.

"Junio ​​ofrece nuevas proyecciones del personal y un mes más de datos, lo que lo convierte en el momento idóneo para tomar una decisión. Sin embargo, si el BCE no actúa entonces, el argumento a favor de un endurecimiento monetario se debilita considerablemente. Para julio, la repercusión de los precios de la energía debería estar cerca de su punto máximo y la evidencia de los efectos de segunda ronda —si los hubiera— debería ser más clara. En ausencia de dicha evidencia, el argumento a favor de tipos más altos pierde fuerza. No obstante, una condición clave para una pausa en junio sería una relajación significativa de los precios de la energía, lo que implicaría una mejora en las tensiones en Oriente Medio, algo que no se observa actualmente", exponen.

A menos que se ponga fin rápidamente a la guerra en Oriente Medio, la inflación general siga aumentando y continúen los efectos en cadena sobre el transporte, los precios de los alimentos y otras partes de la cadena de suministro, el BCE se encamina "claramente" hacia una subida de tipos en junio, remarcan en ING, cuya principal conclusión de la última reunión del BCE podría resumirse en un nuevo giro hacia una postura más restrictiva, que introduce una clara tendencia al alza en su habitual actitud de esperar y ver. "Una subida de tipos, ya sea simbólica o incluso un error de política monetaria, anunciada en la reunión de junio, se ha vuelto claramente más probable", reiteran.

Al otro lado del Canal de la Mancha, el BoE adoptó un tono de alerta pero cauteloso que su gobernador, Andrew Bailey, calificó como un "mantenimiento activo, que equilibra los riesgos persistentes de inflación con la creciente preocupación por el empleo y la actividad económica". Si bien el organismo británico reiteró que está listo para actuar según sea necesario, tanto las actas como las declaraciones de Bailey sugirieron reticencia a actuar prematuramente.

"La abundancia de escenarios y salvedades ofreció una orientación prospectiva limitada. Dicho esto, prevemos que más miembros del Comité de Política Monetaria se inclinen por un endurecimiento de la política monetaria en junio. En última instancia, el alcance de este cambio dependerá en gran medida de la evolución de la situación en torno al estrecho de Ormuz y del grado en que el aumento de los costes energéticos se traduzca en una inflación generalizada", añaden en Danske Bank.

Mientras, en AJ Bell ven que hay "mucha incertidumbre" entre ahora y la próxima reunión del BoE sobre la fijación de tipos de interés en junio.

Otros bancos centrales importantes también mantuvieron los tipos sin cambios en abril. "La conclusión de la última reunión de Jerome Powell como presidente de la Fed fue hacia una postura más restrictiva, debido a cierta oposición a la actual tendencia expansiva de la Fed y a la decisión de Powell de permanecer como gobernador", señalan en Danske Bank.

Según afirman, su última rueda de prensa como presidente "sirvió para orientar a la opinión pública en un momento difícil para la formulación de políticas" y continúan pensado que la Fed reanudará su ciclo de flexibilización monetaria con dos recortes finales en septiembre y diciembre, dado que "las condiciones financieras más restrictivas ya están afectando al crecimiento".


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