Asia sube con Japón y Corea al alza mientras el mercado sigue pendiente de Irán y el petróleo
Las bolsas asiáticas han comenzado la semana con subidas moderadas, lideradas por Japón y Corea del Sur, en una sesión marcada por la cautela ante la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y con varios mercados cerrados por festivo.

El Nikkei 225 ha llegado a avanzar en torno a un 1,2% para cerrar con ascensos del 0,55%, mientras que el Topix ha sumado un 0,22%. En Corea del Sur, el Kospi ha subido un 1,37%, aunque el índice de pequeñas compañías Kosdaq ha caído un 1,54%.
La sesión ha estado condicionada por el cierre de importantes plazas como Hong Kong, Australia o Nueva Zelanda por la festividad de Pascua, mientras que China continental y Taiwán no han abierto por el festival Qingming.
El principal foco del mercado sigue siendo la guerra en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado sus amenazas contra Irán, fijando un ultimátum para que reabra completamente el estrecho de Ormuz antes del martes.
Teherán, sin embargo, ha rechazado estas exigencias y ha condicionado la reapertura a compensaciones por los daños derivados del conflicto, mientras continúa atacando objetivos económicos e infraestructurales en países del Golfo.
En paralelo, han surgido informaciones sobre posibles contactos entre Washington, Irán y mediadores regionales para explorar un alto el fuego temporal de 45 días, aunque las probabilidades de alcanzar un acuerdo antes del plazo marcado por EEUU son reducidas.
El petróleo ha vuelto a subir ante este escenario. El Brent suma ahora un 1,26% (110,39 dólares) y el West Texas está plano (111,64 dólares).
Pese a las alzas en algunos índices, el tono general del mercado sigue siendo prudente. Los inversores temen que una escalada adicional —especialmente si Estados Unidos cumple su amenaza de atacar infraestructuras clave iraníes— pueda provocar nuevas caídas en los activos de riesgo.
Además, el aumento de producción anunciado por la OPEP+ para mayo, de unos 206.000 barriles diarios, ha tenido un impacto limitado, ya que las interrupciones derivadas del conflicto siguen restringiendo la oferta.




